Chainlink (LINK) sube un 9,52% en las últimas 24 horas y alcanza los 13,45 dólares, su nivel más alto desde el 18 de enero, mientras Bitcoin (BTC) y buena parte de las principales criptomonedas cotizan a la baja. El avance se produce sin una noticia concreta que explique por sí sola el movimiento, aunque llega después de varias semanas de mayor actividad y visibilidad para el proyecto.
LINK amplía su avance y se acerca a una resistencia relevante
La subida de Chainlink no se limita a la última jornada. Desde el martes pasado, el token acumula una revalorización superior al 21%, mientras que en el último mes el avance alcanza el 65%. Con una capitalización que lo sitúa como la decimotercera mayor criptomoneda del mercado, LINK se aproxima además a sus máximos del año.
El comportamiento contrasta con el de otros activos importantes. Bitcoin, Ethereum (ETH), Ripple (XRP) y Solana (SOL) registran ligeras caídas. Esa divergencia ha convertido a Chainlink en uno de los focos de atención del mercado, aunque los datos disponibles no apuntan a un catalizador puntual detrás de la subida.
Desde el punto de vista técnico, el token se encuentra ante una zona de resistencia importante en el gráfico semanal. El precio pasó buena parte de 2024 y 2025 alrededor de ese nivel, lo que puede concentrar órdenes de venta de inversores que compraron entonces y busquen recuperar su posición si el mercado vuelve a esa área.
La evolución de LINK también mantiene una relación estrecha con la de Bitcoin. La criptomoneda más grande acumula dos semanas consecutivas sin cerrar por encima de su media de 50 semanas, una situación que puede interpretarse como una primera señal de debilidad. Si BTC entra en una fase correctiva, la capacidad de Chainlink para superar esa resistencia podría verse limitada.
Una infraestructura vinculada a la tokenización
Más allá del movimiento del precio, Chainlink ha reforzado durante los últimos años su posición como proveedor de infraestructura para redes blockchain. Su tecnología introduce precios y otros datos en las cadenas, y permite enviar mensajes y valor entre distintas redes. Ese papel la vincula con uno de los casos de uso que más interés despierta en el sector: la tokenización de activos.
El proyecto ha participado en iniciativas junto a Swift, Mastercard y Fidelity. UBS ejecutó además el año pasado la primera transacción completa de un fondo en una blockchain mediante un estándar de Chainlink. Según datos de la propia compañía, sus servicios respaldan ya 34,2 billones de dólares en valor transaccional.
Estas cifras no equivalen necesariamente a ingresos consolidados para el protocolo. Muchos de los proyectos siguen en fase de prueba y generan todavía pocos ingresos. Aun así, la relación con grandes entidades financieras ayuda a explicar por qué el mercado mantiene la atención sobre Chainlink.
Nuevas integraciones y el vínculo con el token
A comienzos de septiembre, Chainlink alcanzó un acuerdo con Bottomline, uno de los tres mayores proveedores de servicios relacionados con Swift. La empresa procesa más de 16 billones de dólares en pagos cada año y trabaja con más de 600 bancos. La integración permitirá conectar instrucciones de pago existentes con liquidaciones en una blockchain sin que las entidades tengan que reconstruir sus sistemas.
Desde finales de agosto, Chainlink también suministra los precios de las acciones tokenizadas que Coinbase emite en Base. Poco después, Charles Schwab incorporó LINK a su plataforma de criptomonedas junto con Solana y Avalanche (AVAX). Hasta ese momento, el servicio solo ofrecía Bitcoin y Ethereum.
Otra de las colaboraciones destacadas es la que mantiene con DTCC, que desarrolla una plataforma de colateral tokenizado. La depositaria, con más de 114 billones de dólares en valores bajo su órbita, utilizará Chainlink para proporcionar precios, valoraciones y cálculos de margen.
La expansión institucional conecta con el modelo de acumulación de LINK. Desde agosto de 2025, Chainlink convierte automáticamente una parte de sus ingresos en tokens que después deposita en la Chainlink Reserve. Ese mecanismo puede aumentar la relevancia económica de nuevas integraciones, aunque la subida actual sigue sin estar vinculada a un anuncio único y confirmado.











