Zcash (ZEC) ha subido alrededor de un 2.800% desde el 1 de julio de 2025, al pasar de unos 37 dólares a una cotización cercana a los 1.200 dólares. La criptomoneda, centrada en la privacidad y lanzada en 2016, ha marcado nuevos máximos históricos esta semana y vuelve a ocupar un lugar destacado en el mercado de activos digitales.
El movimiento resulta especialmente llamativo por la trayectoria reciente de Zcash. Durante años, el proyecto había quedado lejos de los principales focos del mercado. Su repunte actual combina el renovado interés por la privacidad financiera, una mayor atención de algunos inversores institucionales y cambios relevantes en la infraestructura de la red.
La privacidad vuelve a atraer el interés del mercado
Zcash comparte algunos elementos con Bitcoin, como el límite máximo de 21 millones de unidades y el uso de un mecanismo de prueba de trabajo. Su principal diferencia está en la posibilidad de ocultar los datos de una transacción.
La red permite utilizar direcciones blindadas, con las que el remitente, el destinatario y el importe transferido pueden mantenerse en privado. Esta función se apoya en pruebas de conocimiento cero, que permiten verificar que una operación es válida sin revelar públicamente la información que contiene.
Según la información disponible, cada vez se almacena más ZEC en direcciones blindadas. Además, la privacidad se ha convertido de nuevo en una temática de interés para grandes inversores. Multicoin Capital anunció esta primavera que había construido una posición importante en ZEC, una señal que contribuyó a reforzar la atención sobre el activo.
El impulso recibió otro apoyo a finales de agosto, cuando Grayscale convirtió su Zcash Trust en el primer ETF al contado de ZEC en Estados Unidos. La operación amplió el acceso de los inversores tradicionales a la criptomoneda y añadió un nuevo canal de exposición a un activo que hasta entonces había tenido una presencia más limitada fuera del ecosistema cripto.
Una vulnerabilidad puso en riesgo la recuperación
La subida no se produjo sin sobresaltos. A finales de mayo, el investigador Taylor Hornby identificó una vulnerabilidad crítica en Orchard, una parte importante del sistema de transacciones privadas de Zcash en ese momento.
El fallo podía haber permitido, en teoría, que un atacante crease nuevos ZEC sin ser detectado. La noticia provocó una reacción inmediata en el mercado: el precio cayó desde niveles superiores a los 600 dólares hasta alrededor de 300 dólares, con una pérdida cercana a la mitad de su valor.
Los desarrolladores publicaron una actualización de emergencia en cuestión de días. Posteriormente, en julio, llegó Ironwood, una actualización que desactivó Orchard y lo reemplazó por un nuevo sistema con controles adicionales. Tras ese proceso, Zcash reanudó su avance.
De los 800 dólares a nuevos máximos
La cotización superó primero los 800 dólares y rebasó después la barrera de los 1.000 dólares. Ahora se mueve en torno a los 1.200 dólares, después de haber multiplicado su precio desde el verano de 2025.
La combinación de una demanda renovada por herramientas de privacidad financiera, el interés institucional y la actualización de su tecnología ha devuelto a Zcash al primer plano. El repunte convierte de nuevo a esta veterana del mercado en una de las criptomonedas más destacadas de 2026, aunque su trayectoria reciente también recuerda los riesgos técnicos que pueden afectar incluso a proyectos con varios años de actividad.










