Liquid Network ha perdido unos 4.000 bitcoins, prácticamente todas las reservas de su federación, tras un incidente de seguridad que mantiene la red paralizada. El ataque afectó a una cartera que custodiaba cerca de 4.200 BTC, valorados en unos 320 millones de dólares, y dejó en circulación L-BTC sin respaldo equivalente en Bitcoin.
Liquid Network confirmó el incidente el domingo y señaló que los fondos fueron retirados por personas que se presentan como hackers de sombrero blanco. Blockstream, la compañía que puso en marcha la red en 2018, intenta contactar con ellos mediante un mensaje firmado y enviado a través de la cadena de Bitcoin.
Un fallo permitió emitir L-BTC sin respaldo
Liquid es una cadena lateral de Bitcoin. Su funcionamiento consiste en bloquear bitcoins reales y emitir a cambio L-BTC, un activo que puede transferirse con mayor rapidez. Estos tokens actúan como una representación de los BTC depositados y se utilizan, entre otras cosas, para liquidar operaciones entre plataformas como Bitfinex y BTSE.
Según la información conocida hasta ahora, el origen del problema está en un fallo del software Elements, desarrollado por Blockstream. La vulnerabilidad permitió crear una cantidad de L-BTC superior a la que estaba respaldada por bitcoins reales.
Las operaciones pasaron por SideSwap, una plataforma autorizada para procesar este tipo de intercambios. El servicio no pudo distinguir los L-BTC falsamente respaldados de los legítimos y realizó los pagos con normalidad. La clave privada de la cartera, por tanto, no habría sido sustraída: el problema estuvo en la validación de los activos generados.
La red queda con cerca de 200 bitcoins de respaldo
Después de las retiradas, en la cartera de la federación quedan algo más de 200 BTC. Esa cantidad representa alrededor del 5% de la cobertura existente la semana anterior. Además, los L-BTC no pueden canjearse por Bitcoin mientras la red permanezca detenida.
Blockstream todavía no ha comunicado cuándo se reanudará la actividad de Liquid. Si los bitcoins retirados no regresan, los tenedores de L-BTC se enfrentarían a un activo respaldado solo de forma parcial: aproximadamente el 95% de los vales quedarían sin cobertura real.
El incidente afecta a la federación de Liquid, un grupo integrado por más de 80 plataformas y empresas encargadas de participar en la operativa de la red. La paralización impide por ahora utilizar con normalidad este mecanismo de liquidación entre entidades.
Los supuestos hackers éticos generan dudas
Los autores de la extracción sostienen que actuaron con buenas intenciones y han prometido devolver los fondos cuando se corrija la vulnerabilidad. Han transmitido ese mensaje mediante datos incluidos en transacciones de Bitcoin y se presentan como hackers de sombrero blanco, una denominación que suele aplicarse a quienes descubren fallos y los comunican a cambio de una recompensa.
Sin embargo, varios especialistas cuestionan esa versión. Charles Guillemet, director técnico de Ledger, considera que una actuación de buena fe habría comenzado con la comunicación del fallo, no con la retirada de cientos de millones de dólares y una petición posterior de diálogo.
Aneirin Flynn, consejero delegado de la empresa de seguridad FailSafe, señaló que el caso revela una debilidad crítica en el modelo de validación y cobertura de Liquid, con cerca del 95% de las reservas retiradas y la red en pausa.
El precio de Bitcoin apenas reaccionó al incidente y se movía entre 79.000 y 80.000 dólares. El impacto principal, por ahora, se concentra en la confianza en los sistemas que conectan distintas cadenas y representan activos mediante tokens, un ámbito que acumula precedentes de fallos y ataques.











