Las exportaciones de China aceleraron su crecimiento el mes pasado gracias a la sólida demanda internacional de productos tecnológicos y vinculados a la inteligencia artificial, según informó Reuters. El avance ofrece un apoyo relevante a una economía que continúa lastrada por la debilidad de la demanda interna.
La tecnología sostiene las ventas al exterior
El impulso exportador procede especialmente de los bienes de alta tecnología y de aquellos relacionados con la inteligencia artificial. La demanda internacional de estos productos ha permitido que las ventas chinas al exterior mantengan una evolución resistente, en contraste con la menor fortaleza del consumo y la actividad dentro del país.
La información no precisa en el fragmento disponible ni la tasa de crecimiento registrada ni el volumen total de las exportaciones. Sí apunta a que la aceleración del último mes se produce en un momento en el que el sector exterior desempeña un papel importante para la economía china.
Una economía todavía dependiente de la demanda exterior
La diferencia entre unas exportaciones firmes y una actividad doméstica débil refleja la dependencia que mantiene Pekín respecto a la demanda exterior. El comportamiento de las ventas internacionales está amortiguando parte de la presión que ejerce la atonía interna sobre el crecimiento.
El repunte de los productos asociados a la inteligencia artificial se enmarca así en una tendencia más amplia: la tecnología se ha convertido en uno de los principales focos de demanda internacional para los fabricantes chinos. Sin embargo, la resistencia de las exportaciones no elimina la debilidad del mercado interno, que continúa siendo uno de los problemas de fondo de la economía del país.











