Samsung Electronics y SK Hynix volvieron a liderar las compras en la Bolsa de Seúl este martes, dando un nuevo impulso al Kospi después del repunte superior al 4% registrado en la sesión anterior. El índice surcoreano avanzó alrededor de un 1,25% durante la negociación matinal, en un mercado que mantiene su apuesta por las compañías vinculadas al ciclo de inversión en inteligencia artificial.
Los fabricantes de memoria vuelven a tirar del Kospi
Samsung Electronics subió un 1,48%, hasta 274.000 wones, mientras que SK Hynix se disparó un 3,65%, hasta 1.848.000 wones. La evolución de ambas compañías tiene un peso relevante en el comportamiento del mercado surcoreano, especialmente cuando los inversores elevan sus expectativas sobre la demanda de chips destinados a los centros de datos.
SK Hynix ocupa una posición clave en la fabricación de memoria de alto ancho de banda, conocida como HBM por sus siglas en inglés. Este tipo de memoria resulta esencial para los servidores que soportan cargas de trabajo de inteligencia artificial. La tesis que impulsa al sector es que el crecimiento de la capacidad de cálculo necesaria para la IA mantendrá elevada la demanda de estos componentes.
Samsung también está directamente expuesta a esa tendencia. A través de sus dos grandes fabricantes de memoria, Corea del Sur se ha convertido en uno de los mercados bursátiles más vinculados al ciclo de infraestructuras de inteligencia artificial. Por eso, las expectativas sobre el gasto en centros de datos y la demanda de chips se reflejan con tanta intensidad en el Kospi.
Un avance concentrado en los valores ligados a la IA
El movimiento, sin embargo, no se extendió de forma homogénea por Asia. El Nikkei 225 japonés cayó casi un 1%, mientras que el Kosdaq surcoreano, centrado en compañías de menor capitalización, registró una ligera subida. Hyundai Motor y LG Energy Solution también estuvieron bajo presión.
La divergencia apunta a una apuesta cada vez más selectiva por la inteligencia artificial. El dinero se concentra en empresas que se benefician de manera directa de la demanda de chips, memoria, centros de datos e infraestructura energética, en lugar de impulsar por igual a todos los sectores del mercado.
Ese carácter concentrado puede sostener avances intensos, pero también deja al rally más expuesto a una decepción en cualquiera de esos segmentos. Un cambio en las expectativas sobre la demanda de memoria o sobre el ritmo de inversión en infraestructura tecnológica tendría una incidencia especialmente visible en los valores que han encabezado las subidas.
Los futuros de Wall Street apuntan a una apertura débil
El contexto internacional ofrece, además, un contraste con la fortaleza del Kospi. Los futuros de Wall Street anticipaban una reapertura complicada tras el Día del Trabajo en Estados Unidos. Los contratos del Dow Jones cedían más de 300 puntos, mientras el petróleo volvía a encarecerse.
El Brent llegó a superar los 95 dólares por barril después de nuevos ataques entre Irán y Estados Unidos durante el fin de semana. El repunte del crudo mantiene la presión sobre la inflación y añade una variable de riesgo para la política monetaria estadounidense.
Si los precios energéticos permanecen elevados y los datos de inflación previstos para esta semana resultan peores de lo esperado, la Reserva Federal podría verse obligada a volver a subir los tipos. Los operadores ya asignan alrededor de un 60% de probabilidad a un incremento en la próxima reunión, según la información recogida en el mercado.











