Ripple ha incorporado agentes de inteligencia artificial a Ripple Treasury para ayudar a los departamentos financieros a supervisar los flujos de caja, detectar riesgos y preparar previsiones. Las nuevas funciones están integradas en GSmart, la plataforma de IA de la compañía, pero mantienen un límite operativo: ningún movimiento de dinero puede ejecutarse sin la revisión y aprobación previa de un empleado.
La IA analiza y recomienda, pero no ejecuta
GSmart monitoriza distintos procesos de tesorería, como la liquidez disponible, las previsiones financieras y la revisión de transacciones. Cuando identifica un posible problema, el sistema puede plantear una solución y explicar qué norma interna o directriz de la empresa sustenta esa recomendación.
La decisión final sigue correspondiendo a una persona. Ripple ha diseñado el sistema para que la inteligencia artificial no pueda transferir fondos de forma autónoma, una salvaguarda con la que pretende limitar el impacto de posibles errores del modelo en operaciones financieras reales.
La compañía también separa el análisis basado en IA de los cálculos financieros esenciales. Esas operaciones se ejecutan mediante software convencional, con el objetivo de que los resultados sigan un procedimiento uniforme. La inteligencia artificial se utiliza sobre todo para interpretar políticas internas, identificar patrones y formular recomendaciones que puedan ser revisadas por los equipos financieros.
GSmart se adapta a las políticas de cada empresa
La ampliación incluye nuevas herramientas para extender el uso de GSmart dentro de las organizaciones. Una de ellas es Knowledge Studio, que permite a las empresas introducir sus propias normas y políticas financieras. La plataforma emplea después esa información para ajustar sus análisis y recomendaciones a los criterios de cada compañía.
Ripple también ha presentado Ask GSmart, una función con la que los empleados pueden realizar consultas directamente sobre los datos financieros de su empresa. La propuesta busca facilitar el acceso a la información de tesorería sin eliminar los controles humanos sobre las decisiones que puedan tener consecuencias económicas.
GSmart fue lanzada en junio de 2025, antes de que Ripple adquiriera GTreasury. Según los datos comunicados por la empresa, el 60% de los clientes que cumplen los requisitos ha activado Risk Insights, mientras que Forecast Insights, la herramienta destinada a elaborar previsiones financieras, alcanza una utilización del 44%.
Una plataforma para activos tradicionales y digitales
La integración de estas funciones forma parte de la estrategia empresarial que Ripple ha desarrollado tras la adquisición de GTreasury, por la que pagó 1.000 millones de dólares el año pasado. Con esa operación, la compañía busca ampliar su presencia entre los departamentos financieros de empresas tradicionales, más allá del mercado estrictamente cripto.
Ripple Treasury permite gestionar activos digitales junto con fondos convencionales desde una misma plataforma. Entre los instrumentos que las empresas pueden administrar figuran XRP y la moneda estable RLUSD, además de sus posiciones de tesorería tradicionales.
La incorporación de agentes de IA pretende facilitar el seguimiento conjunto de esos activos y ofrecer alertas o recomendaciones basadas en las reglas internas de cada organización. El modelo elegido por Ripple combina automatización para analizar grandes volúmenes de información con supervisión humana obligatoria antes de aprobar cualquier acción financiera.










