El oro afronta una nueva prueba después de sufrir una caída cercana al 2% tras la publicación de unos datos de inflación mayorista en Estados Unidos algo superiores a lo esperado. El foco se desplaza ahora al índice de precios al consumidor (CPI), que se conocerá esta tarde y puede marcar el siguiente movimiento del metal precioso.
El PPI eleva las expectativas de tipos
Los mercados financieros cambiaron de rumbo ayer a las 14:30, cuando el índice de precios de producción (PPI) estadounidense se situó ligeramente por encima de las previsiones. La lectura reavivó el temor a que la inflación al consumidor siga siendo elevada y aumentó la presión sobre la Reserva Federal.
Según FedWatch de CME Group, la probabilidad que el mercado asigna a una subida de tipos la próxima semana pasó de cerca del 60% antes de conocerse el dato a casi el 70% después. La semana pasada, las apuestas estaban prácticamente equilibradas en torno al 50%.
El movimiento no se limitó al oro. Las bolsas y Bitcoin (BTC) también retrocedieron tras la publicación del PPI, en un entorno marcado por el repunte de las expectativas de endurecimiento monetario. Todo ello pese a que el presidente Donald Trump había planteado los recortes de tipos como una condición para el nuevo presidente de la Reserva Federal.
El oro pierde un soporte y trata de recuperar terreno
La perspectiva de unos tipos más altos golpea especialmente a un activo que no genera rendimiento por sí mismo. Cuando aumentan las rentabilidades consideradas de bajo riesgo en el mercado de bonos, mantener oro resulta relativamente menos atractivo. El encarecimiento del dinero también puede traducirse en una mayor presión sobre su valoración.
La relación con la inflación, además, no es automática. Aunque el oro suele considerarse una cobertura frente a la subida de los precios, la variable decisiva son los tipos reales: el tipo de interés descontado por el mercado menos la inflación esperada. Si esa diferencia aumenta, el metal puede perder atractivo incluso en un escenario de inflación elevada.
El precio de la onza troy descendió desde los 4.405 dólares hasta los 4.317 dólares, con el tramo más brusco inmediatamente después de difundirse el PPI. En el movimiento perdió un soporte considerado importante, aunque durante la sesión posterior llegó a rebotar más de un 1% y recuperó buena parte del terreno cedido. La evolución, no obstante, seguía abierta.
El CPI puede reabrir el debate sobre la política monetaria
La publicación del índice de precios al consumidor está prevista para las 14:30 de esta tarde. El dato puede devolver volatilidad al oro, especialmente después del ajuste registrado en la sesión anterior.
Si el CPI resulta más favorable de lo esperado, el mercado podría moderar de nuevo la probabilidad de una subida de tipos. En ese escenario, las rentabilidades de los bonos tenderían a bajar y el dólar podría debilitarse, dos factores que favorecerían un rebote del oro.
También existe el riesgo de que se repita la reacción del día anterior. Con los tipos a largo plazo ya al alza, una cifra de inflación desfavorable podría desencadenar una corrección considerable en el metal. El mercado llega así a la publicación del CPI con las expectativas de política monetaria en primer plano y con el oro intentando confirmar si la ruptura bajista fue puntual o el inicio de una presión más prolongada.











