La CLARITY Act vuelve a enfrentarse a un posible retraso en Estados Unidos después de que los republicanos de la Cámara de Representantes cancelaran dos semanas de sesiones previstas para septiembre. La decisión reduce a una sola semana el margen de la Cámara para votar proyectos de ley antes de las elecciones de mitad de mandato de noviembre y complica la aprobación definitiva de la norma sobre criptomonedas.
El Senado tiene previsto comenzar a examinar el proyecto en torno al 15 de septiembre. El desenlace dependerá en buena medida de si los senadores aprueban el texto tal y como llegue a la cámara o introducen modificaciones. En el segundo caso, la CLARITY Act tendría que regresar a la Cámara de Representantes para una nueva votación antes de que el presidente Donald Trump pudiera promulgarla.
La Cámara pierde semanas clave para tramitar la ley
Los republicanos han cancelado las votaciones previstas para las semanas del 21 y del 28 de septiembre. Con ese ajuste, la Cámara solo conservará una semana de actividad legislativa antes de los comicios de noviembre. El calendario deja poco espacio para completar el proceso si el Senado cambia el proyecto.
La CLARITY Act pretende establecer un marco más definido para el mercado de las criptomonedas en Estados Unidos. Entre sus objetivos figura delimitar las responsabilidades de los organismos supervisores y fijar las condiciones en las que podrán operar las empresas del sector dentro del país.
El problema inmediato no está tanto en el contenido de la propuesta como en el tiempo disponible para aprobarla. Si el Senado respalda el texto sin cambios, el procedimiento podría avanzar con mayor rapidez. Pero cualquier modificación obligaría a la Cámara a revisar de nuevo la ley, precisamente cuando su calendario legislativo se ha reducido.
El Senado tendrá la llave del próximo paso
La tramitación queda así condicionada al ritmo y al resultado del debate en el Senado. Una aprobación rápida y sin cambios todavía permitiría cerrar el proceso antes de las elecciones de mitad de mandato. Si los senadores introducen ajustes, en cambio, aumentarán las posibilidades de que la votación final se desplace a una fecha posterior.
Para el sector cripto, el efecto más inmediato sería prolongar la espera sobre las reglas que podrían ordenar el mercado estadounidense. La norma es considerada una pieza relevante para definir el reparto de competencias entre los supervisores y ofrecer un marco de actuación a las compañías de activos digitales, pero su entrada en vigor sigue dependiendo de que ambas cámaras aprueben una misma versión.
La opción de un Congreso en funciones
Un retraso después de las elecciones no implicaría necesariamente que la CLARITY Act tuviera que esperar al nuevo Congreso. Tras los comicios de mitad de mandato, el Congreso saliente mantiene un último periodo de actividad antes de que los nuevos miembros asuman sus cargos. En Estados Unidos, ese tramo se conoce como periodo de “lame duck”.
Durante esas semanas, los legisladores continúan ejerciendo sus funciones y pueden votar proyectos de ley, incluidos aquellos representantes que no hayan sido reelegidos o que hayan perdido su escaño. Por tanto, la norma aún podría avanzar después de noviembre, aunque el cambio de calendario añade incertidumbre a una iniciativa cuyo recorrido depende ahora de que el Senado actúe sin alterar el texto o de que la Cámara encuentre espacio para una nueva votación.











