Bitcoin cotizaba por encima de los 77.000 dólares este lunes, mientras Wall Street se preparaba para una apertura bajista por la presión vendedora sobre las compañías vinculadas a la inteligencia artificial. A las 7:42, hora de Nueva York, el precio de la criptomoneda era de 77.678 dólares, según la página de cotización de CryptoSlate.
El contraste con los futuros de los principales índices estadounidenses era evidente. A las 4:46, los contratos ligados al Nasdaq 100 descendían un 1,72%, frente al retroceso del 0,70% en los futuros del S&P 500 y del 0,18% en los del Dow Jones. La sesión debía determinar si el ajuste quedaba limitado a determinados valores tecnológicos o terminaba extendiéndose al conjunto de los activos de riesgo.
La venta se concentra en los fabricantes de chips
Las mayores caídas del mercado previo a la apertura afectaban a los valores relacionados con el hardware necesario para la inteligencia artificial. Nvidia perdía más de un 2%, mientras que Intel y Marvell retrocedían cerca de un 6%. AMD bajaba casi un 5%.
El comportamiento del software ofrecía una imagen distinta. ServiceNow avanzaba un 3%, y Adobe y Workday sumaban alrededor de un 2,5% cada una. La divergencia limita la lectura de la caída del Nasdaq como una liquidación indiscriminada: los inversores estaban rebajando la valoración de algunas empresas expuestas al hardware de IA, pero seguían encontrando compradores en determinados negocios de software.
La evolución tras la apertura de la Bolsa de Nueva York, prevista para las 9:30, será clave para medir el alcance del movimiento. Si las pérdidas se extienden mucho más allá de los valores inicialmente castigados, aumentaría la evidencia de un deterioro generalizado. En cambio, un retroceso más estrecho del Nasdaq acompañado de una mejoría en los índices más amplios apuntaría a que el mercado está absorbiendo el ajuste inicial.
Una recuperación durante la sesión tampoco implicaría necesariamente un cierre positivo. La magnitud de la caída de apertura y la dirección posterior de los precios responden a preguntas distintas. El escenario de un repliegue contenido seguiría siendo compatible con un cierre negativo si las cotizaciones se recuperan desde los mínimos del día.
Bitcoin afronta la prueba con el petróleo al alza
La cotización de Bitcoin por encima de 77.000 dólares ofrece un punto de referencia para observar la reacción del mercado cripto cuando comience la sesión ordinaria de renta variable. Una permanencia sostenida en torno a ese nivel o por encima de él mostraría resistencia frente a la debilidad del Nasdaq. Por sí sola, una breve incursión por encima o por debajo de una cifra redonda aportaría menos información que una caída persistente acompañada de un empeoramiento de las bolsas.
El precio de la criptomoneda llega a esta prueba en un entorno que ya estaba marcado por la energía y los tipos de interés. Reuters informó de que el Brent subía un 3,6%, hasta 108,31 dólares por barril, mientras el West Texas Intermediate avanzaba un 3,3%, hasta 103,35 dólares. CryptoSlate había señalado que Bitcoin cayó por debajo de 77.000 dólares el 10 de septiembre, cuando aumentaron el petróleo y las rentabilidades de los bonos.
Por tanto, la presión sobre los activos de riesgo no empezó con las noticias del fin de semana sobre la inteligencia artificial. El encarecimiento del crudo constituye un factor adicional que puede mantener la tensión aunque el mercado asimile mejor las perspectivas del sector tecnológico.
El debate sobre la IA añade incertidumbre
El movimiento bursátil coincide con la petición de Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic, de ralentizar el avance de las capacidades más avanzadas de la inteligencia artificial. Amodei distinguió entre acompasar el desarrollo y detener el entrenamiento de modelos o el progreso técnico. Anthropic se comprometió a incorporar evaluadores independientes, mientras que otras medidas exigirían coordinación entre empresas y gobiernos.
Elon Musk y Sam Altman respaldaron la petición, según Reuters. Sin embargo, esos apoyos se refieren a la política de desarrollo y no a recortes concretos del gasto en infraestructuras. Todavía no están cuantificados sus posibles efectos sobre la demanda de chips ni sobre los beneficios empresariales.
El presidente estadounidense, Donald Trump, se mostró contrario a frenar la inteligencia artificial y defendió que Estados Unidos mantenga su liderazgo frente a China, según informó NPR. Esa posición introduce más incertidumbre sobre la posibilidad de una respuesta coordinada. En este contexto, la fortaleza de Bitcoin durante la sesión servirá como indicador de resistencia puntual, pero no bastará por sí sola para establecer un cambio duradero en su relación con la renta variable.










