Los futuros de los principales índices de Wall Street cotizan a la baja este martes, mientras los inversores esperan la decisión sobre los tipos de interés que la Reserva Federal (Fed) comunicará el miércoles. Los contratos del S&P 500 retroceden un 0,17%, los del Nasdaq 100 ceden un 0,12% y los del Dow Jones pierden 161 puntos.
La cautela prolonga el mal comienzo de semana en la bolsa estadounidense. En la sesión del lunes, el Dow Jones cayó 152 puntos, el S&P 500 perdió un 0,5% y el Nasdaq Composite terminó con un descenso aproximado del 0,6%. Al foco sobre la política monetaria se suman el encarecimiento del petróleo, el repunte de la rentabilidad de la deuda pública y las dudas que empiezan a rodear al negocio de la inteligencia artificial.
La presión se concentra en los valores ligados a la inteligencia artificial
Las compañías relacionadas con la IA estuvieron entre las que más pesaron sobre el mercado en la jornada anterior. El consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, pidió ralentizar el ritmo de desarrollo de los modelos de inteligencia artificial. Por su parte, el consejero delegado de OpenAI, Sam Altman, descartó una salida a bolsa de la compañía este año y aludió, entre otros factores, a las crecientes preocupaciones sobre la seguridad de esta tecnología.
Estos mensajes afectan a una de las principales narrativas que han respaldado al mercado. El escenario asumido por los inversores contempla una mejora cada vez más rápida de los modelos, nuevas inversiones multimillonarias por parte de las empresas y las posibles salidas a bolsa de OpenAI y Anthropic como fuentes adicionales de impulso. Cualquier cambio en ese calendario o en esas expectativas introduce incertidumbre.
El efecto se reflejó en varias cotizaciones. Nvidia cayó un 3%, mientras que Corning se dejó un 13%. El fondo cotizado iShares AI Innovation and Tech Active ETF retrocedió cerca de un 4%.
El petróleo y los bonos complican el escenario para la renta variable
El mercado también vigila la evolución de la energía. Arabia Saudí cerró un importante oleoducto que evita el estrecho de Ormuz, una circunstancia que contribuyó a que el Brent terminara por encima de los 105 dólares por barril y el West Texas Intermediate (WTI) superara los 101 dólares.
El encarecimiento del crudo alimenta las preocupaciones sobre la inflación, ya que eleva la presión sobre los consumidores y las empresas. Al mismo tiempo, la rentabilidad del bono estadounidense a 10 años se mantiene por encima del 5%, en su nivel más alto desde 2023. Unos rendimientos más elevados presionan las valoraciones de las acciones y aumentan los costes de financiación.
El mercado anticipa una subida de 25 puntos básicos
Los mercados de futuros descuentan prácticamente una nueva subida de los tipos de interés por parte de la Fed. La probabilidad de un incremento de 25 puntos básicos ha aumentado hasta alrededor del 93%, según los datos citados de CME Group. Si se confirma, el límite superior del tipo oficial quedaría situado en el 4,0%. La posibilidad de una subida se aproxima así al 100% para los operadores.
Christopher Hodge, economista de Natixis, espera que el presidente de la Fed, Kevin Warsh, presente el movimiento como una decisión aislada y evite comprometerse con los siguientes pasos del banco central. Esa formulación ofrecería margen de maniobra a la institución, aunque no eliminaría la presión que ya soportan los mercados por el endurecimiento de las condiciones financieras.










