Los ETF de Bitcoin al contado de Estados Unidos registraron el 15 de septiembre salidas netas de 450 millones de dólares, una cifra que más que anuló las entradas de 159 millones de la sesión anterior. El giro se produjo mientras la Reserva Federal iniciaba su reunión de política monetaria de dos días y dejó el mercado de nuevo bajo presión vendedora.
En las seis sesiones completadas desde el 8 de septiembre, estos productos acumularon retiradas netas por 753 millones de dólares. Los flujos de los ETF reflejan las creaciones y reembolsos de participaciones, pero no identifican a los inversores ni permiten saber si las ventas directas de Bitcoin fueron ejecutadas por esos mismos participantes. Por eso, los datos apuntan a un deterioro de la demanda a través de los fondos, aunque no demuestran por sí solos una relación causal con las ventas observadas en el mercado al contado.
El mercado llega débil a la decisión de la Fed
Bitcoin cotizaba cerca de los 75.900 dólares en el momento de referencia, en la parte baja del rango recogido en el último informe semanal de Glassnode. La reversión de los flujos de los ETF eliminó así la señal de demanda que había aparecido brevemente en la jornada anterior, justo cuando los operadores centraban su atención en la reunión de la Fed.
El informe de Glassnode, correspondiente a la semana 38, ya mostraba una presión vendedora amplia en los mercados de contado. El volumen acumulado de compras y ventas agresivas —el llamado delta de volumen acumulado, o CVD— se situaba en -142 millones de dólares. La lectura quedaba por debajo de la banda estadística inferior, fijada en -115 millones, lo que indicaba que los vendedores dominaban la actividad en los mercados centralizados incluidos en la muestra.
La presión también se extendía a los derivados. El CVD de los contratos perpetuos descendió hasta -605 millones de dólares, muy por debajo de su banda inferior de -233 millones. La diferencia señala una actividad vendedora especialmente intensa en este segmento.
El apalancamiento sigue siendo un factor de riesgo
Pese a ese deterioro, el posicionamiento apalancado continuaba siendo elevado. El interés abierto de los futuros, que mide el valor de los contratos aún vigentes, bajó de 37.000 millones a 36.000 millones de dólares, pero permaneció por encima de su banda superior, también situada en 36.000 millones.
Los pagos de financiación de las posiciones largas aumentaron hasta 1,4 millones de dólares, aunque todavía se mantenían dentro de su rango estadístico habitual. Esta combinación sugiere que queda suficiente exposición en el mercado como para amplificar un nuevo movimiento brusco, pero no confirma por ahora un desequilibrio extremo a favor de las posiciones alcistas.
El análisis de Glassnode es anterior a los datos de flujos de ETF correspondientes al 15 de septiembre. Las ventanas temporales próximas respaldan la lectura de una presión vendedora generalizada, aunque dejan sin resolver si los reembolsos de los fondos provocaron las ventas en los mercados de intercambio o si ambas señales respondieron a un factor común.
La decisión de la Reserva Federal seguía pendiente al cierre de la información. La primera prueba para Bitcoin después del anuncio aún no se había producido. En este punto, el mercado aparece más vulnerable que quebrado: la distribución en el contado se ha intensificado, los vendedores de derivados siguen activos y el volumen de posiciones abiertas conserva un tamaño suficiente para magnificar el próximo movimiento.











