La nueva versión del software del XRP Ledger (XRPL) prepara un mercado de préstamos en el que los usuarios podrían depositar sus XRP en bóvedas con un plazo fijo y no recuperar esos fondos hasta una fecha predeterminada. El periodo de inversión podría durar desde un mínimo de 60 segundos hasta menos de 30 años, aunque la funcionalidad todavía no está activa en la red.
Un compromiso de liquidez con fechas fijadas
La Fundación XRP Ledger publicó el 16 de septiembre la versión 3.4.0 de xrpld, que incorpora el código de LendingProtocolV1_1. Esta actualización contempla bóvedas de duración cerrada y un sistema contable basado en efectivo, dos elementos que modifican el funcionamiento previsto del protocolo de préstamos.
En una bóveda cerrada, las fechas de suscripción y de reembolso quedan establecidas cuando se crea el producto. El ciclo se divide en tres etapas. Durante la suscripción, los usuarios pueden aportar activos y retirar sus participaciones, pero todavía no se conceden nuevos préstamos. Cuando comienza la fase de inversión, se cierran tanto los depósitos como las retiradas y el capital puede utilizarse para financiar créditos. Finalmente, en la fase de reembolso, vuelven a permitirse las retiradas y dejan de originarse nuevos préstamos.
El diseño hace visible el compromiso antes de que los fondos entren en el circuito crediticio. El depositante puede consultar las fechas y decidir si el plazo encaja con sus necesidades de liquidez. Sin embargo, una vez iniciada la inversión, el protocolo impide recuperar los activos antes de la fecha prevista, aunque el usuario cambie de opinión.
En una bóveda denominada en XRP, los tokens depositados quedarían sujetos a ese calendario. El resto de los XRP que el usuario conserve en su cartera no se verían afectados, al igual que los fondos de quienes nunca entren en una bóveda. Se trata, por tanto, de un bloqueo voluntario y vinculado a un fondo concreto, no de una restricción general sobre el activo.
El interés se contabilizará cuando se cobre
La segunda novedad afecta al reconocimiento de los ingresos. Con el modelo anterior, los intereses previstos podían incorporarse a la contabilidad de una bóveda desde el momento en que se originaba el préstamo, aunque el prestatario aún no hubiera pagado. Si posteriormente incumplía, el sistema tenía que revertir unos ingresos que nunca habían llegado a materializarse.
Con la contabilidad basada en efectivo, las nuevas bóvedas creadas tras la activación reconocerían los intereses únicamente cuando el prestatario los abonase. Las bóvedas anteriores conservarían el modelo contable vigente en el momento de su creación. La diferencia separa con mayor claridad el rendimiento esperado de los ingresos efectivamente cobrados.
Este cambio no elimina el riesgo de crédito. El diseño de préstamos del XRPL depende de evaluaciones realizadas fuera de la cadena, mientras que el registro distribuido gestiona la originación, los pagos y los impagos. Un prestatario puede no pagar, un intermediario puede valorar mal el riesgo o las recuperaciones pueden quedar por debajo de lo previsto. También podría cambiar la cantidad de deuda que un intermediario puede asumir frente a los límites del protocolo, ya que los intereses futuros dejarían de contabilizarse desde el inicio.
La activación aún depende de la gobernanza
La disponibilidad de estas funciones requiere completar el proceso de enmiendas del XRPL y desplegar el resto de componentes del sistema de préstamos. En una captura del panel de la red consultada el 17 de septiembre, LendingProtocolV1_1 no aparecía en el listado de funciones del nodo que respondió ni mostraba una cuenta atrás para su activación.
La enmienda base de LendingProtocol reunía 13 de los 35 votos de validadores de confianza, mientras que SingleAssetVault sumaba 16. Ambas cifras estaban por debajo del umbral mostrado, situado en 28 votos. Las bóvedas de un solo activo podrían utilizar XRP, un token emitido mediante una línea de confianza o un token multipropósito.
Por eso, cualquier expectativa de una demanda estructural de XRP depende de decisiones posteriores. Las aplicaciones tendrían que crear bóvedas denominadas en XRP, atraer depositantes y encontrar prestatarios dispuestos a contratar crédito en el activo. Los datos relevantes serían el XRP depositado, los préstamos originados, los reembolsos, los impagos y las retiradas al vencimiento. La repetición de depósitos y de operaciones de crédito ofrecería una señal más sólida que un simple saldo bloqueado temporalmente.










