El Banco de Japón (BoJ) elevó el viernes los tipos de interés en 0,25 puntos porcentuales, hasta el 1,25%, su nivel más alto en 31 años. Bitcoin (BTC) reaccionó al alza tras la decisión y pasó de cotizar cerca de los 76.200 dólares, el mínimo de la noche, a superar los 77.000 y alcanzar aproximadamente los 77.400 dólares.
El BoJ continúa alejándose de los tipos ultrabajos
La subida estaba en gran medida descontada por el mercado. Es el segundo incremento de tipos del banco central japonés en tres meses y supone otro paso en el desmantelamiento de la política monetaria ultralaxa mantenida durante los últimos años.
La principal preocupación del BoJ es la persistencia de la inflación. El encarecimiento de la energía y de las importaciones podría provocar que el aumento de los precios vuelva a situarse por encima del objetivo del 2%, según la información de referencia.
Con el nuevo movimiento, el tipo de referencia japonés queda en el 1,25%, una cota que no alcanzaba desde 1995. Sin embargo, el yen no se fortaleció después del anuncio. Al contrario, perdió terreno frente al dólar: poco después de la decisión eran necesarios unos 157,28 yenes para comprar un dólar, frente a los 156,20 yenes previos.
Bitcoin repunta pese al riesgo para el carry trade
El comportamiento inicial de bitcoin resulta relevante porque unos tipos más altos en Japón suelen considerarse un riesgo para los mercados financieros y los activos de mayor riesgo. Durante años, los inversores han podido financiarse en yenes a bajo coste para destinar ese capital a acciones estadounidenses y otros mercados con mayores rentabilidades potenciales.
Esta estrategia, conocida como carry trade, puede verse presionada cuando suben los tipos japoneses o el yen se aprecia con rapidez. En ese escenario, los inversores podrían reducir posiciones y devolver los fondos tomados en préstamo, generando ventas en acciones, bonos y también en bitcoin.
El ajuste de agosto de 2024 mostró la velocidad con la que puede producirse ese proceso. El cierre repentino de posiciones de este tipo fue señalado entonces como uno de los factores relacionados con una fuerte caída tanto de los mercados bursátiles como del mercado de criptoactivos.
Por ahora, la reacción del mercado ha sido distinta. BTC se recuperó desde los 76.200 dólares y, tras conocerse la decisión del BoJ, ganó impulso hasta situarse en torno a los 77.400 dólares. La respuesta sugiere que los inversores no están considerando, de momento, que la nueva subida vaya a desencadenar una liquidación significativa de posiciones financiadas en yenes.
La brecha con Estados Unidos sigue siendo amplia
Una de las razones por las que el riesgo puede mantenerse limitado es la diferencia entre los tipos japoneses y estadounidenses. La Reserva Federal elevó también esta semana sus tipos en 0,25 puntos porcentuales, hasta una horquilla de entre el 3,75% y el 4,00%.
La brecha entre ambas economías sigue siendo, por tanto, de al menos 2,5 puntos porcentuales. Esa distancia conserva el atractivo de endeudarse en yenes y colocar el dinero en otros mercados con tipos o rentabilidades potenciales más elevados.
La situación podría cambiar más adelante este año si ambos bancos centrales mantienen el ciclo de subidas. Goldman Sachs y Morgan Stanley esperan, según la fuente citada, que la Fed vuelva a elevar los tipos en octubre. Hasta entonces, Japón avanza hacia una política monetaria menos expansiva, pero el diferencial con Estados Unidos continúa ofreciendo apoyo a las operaciones de carry trade y, por ahora, no ha impedido el repunte de bitcoin.











