Bitcoin avanzó algo más de un 1% en las últimas 24 horas y recuperó la zona de los 77.500 dólares, en un movimiento que coincidió con la fuerte caída del petróleo. El crudo cedió terreno después de que Arabia Saudí comunicara que ha encontrado rutas alternativas para aumentar sus envíos hacia Asia, reduciendo por ahora el temor a una escasez inmediata.
El petróleo pierde parte de la prima geopolítica
El Brent bajó alrededor de un 1% el viernes, hasta situarse en torno a los 104 dólares por barril. El mercado reaccionó principalmente a la posibilidad de que Arabia Saudí pueda mantener sus exportaciones pese a la creciente tensión en Oriente Medio.
Arabia Saudí y los hutíes de Yemen intercambiaron nuevos ataques el jueves, mientras la infraestructura energética de la región continúa expuesta a posibles interrupciones. Aun así, los inversores centraron su atención en la disponibilidad adicional de barriles y no en el deterioro del escenario geopolítico.
Según los analistas citados en la información, la recuperación de conexiones relevantes para la exportación saudí ha reducido parte de la prima de riesgo incorporada al precio del crudo. Si esas rutas siguen operativas, podrían ejercer más presión bajista sobre el petróleo durante las próximas semanas.
Para Bitcoin y la renta variable, un petróleo más barato supone un alivio potencial. Una menor factura energética reduce la presión sobre la inflación y puede contribuir a relajar la tensión en el mercado de bonos. Mientras el Brent mantenga la trayectoria hacia los 100 dólares o incluso por debajo, el comportamiento del crudo podría seguir funcionando como uno de los principales apoyos para los activos de riesgo, incluido BTC.
El Banco de Japón mantiene la presión sobre los mercados
La sesión también estuvo marcada por la decisión del Banco de Japón de elevar su tipo de interés oficial en 0,25 puntos porcentuales, hasta el 1,25%. Con este movimiento, los tipos japoneses alcanzan su nivel más alto desde 1995, según la información disponible.
La subida estaba en gran medida descontada por los mercados, pero el mensaje de la institución fue relevante. El banco central considera que existe el riesgo de que la inflación vuelva a situarse por encima de su objetivo del 2%, una preocupación que ahora pesa más que la reciente moderación de la inflación subyacente.
El factor determinante para los mercados no es únicamente el nivel alcanzado, sino la velocidad con la que Japón está abandonando su política monetaria extraordinariamente expansiva. Tras mantener los tipos en niveles muy bajos durante años, el país avanza hacia una normalización cada vez más rápida.
Inflación, bonos y petróleo, en el centro de la atención
Unos tipos más elevados en Japón pueden favorecer el retorno de capital al país y añadir presión a los mercados internacionales de deuda. La cuestión adquiere especial importancia porque las rentabilidades a largo plazo en Estados Unidos y en otras grandes economías ya se mantienen en niveles elevados.
Así, el descenso del petróleo ofrece cierto respaldo a Bitcoin, pero no elimina las tensiones derivadas de los tipos de interés. La evolución conjunta del crudo, la inflación y las rentabilidades de los bonos seguirá condicionando el comportamiento de la criptomoneda y de la renta variable. Por ahora, Bitcoin sube durante la madrugada del jueves al viernes y se mantiene alrededor de los 77.500 dólares, mientras los mercados evalúan si el alivio energético puede prolongarse.










