Países Bajos intenta evitar que Estados Unidos amplíe las restricciones a las exportaciones de ASML hacia China. El primer ministro neerlandés, Rob Jetten, ha abordado el asunto en varias conversaciones con el presidente Donald Trump y con miembros del Congreso estadounidense, mientras Washington tramita una propuesta que podría limitar la venta de más equipos para fabricar chips.
La propuesta estadounidense inquieta a La Haya
El centro del debate es la llamada MATCH Act, una iniciativa destinada a coordinar en mayor medida los controles sobre la exportación de tecnología avanzada para semiconductores entre Estados Unidos y sus países aliados.
Jetten aseguró a Bloomberg Television, durante una entrevista en Nueva York, que ha tratado la propuesta en repetidas ocasiones con Trump y con políticos estadounidenses. El primer ministro afirmó estar “bastante convencido” de que ambos países pueden alcanzar un acuerdo asumible para todas las partes.
El Gobierno neerlandés ya ha manifestado sus objeciones a una de las disposiciones de la iniciativa. Si los países aliados no aplican controles de exportación considerados comparables, Estados Unidos podría imponer restricciones a las exportaciones procedentes de esos territorios mediante su propia legislación. La Haya rechaza ese posible alcance extraterritorial.
Al mismo tiempo, Jetten sostiene que Países Bajos comparte la preocupación por proteger la tecnología sensible utilizada en la fabricación de chips. Según el primer ministro, ASML ya opera bajo normas de exportación muy estrictas, concebidas para impedir que sus tecnologías más avanzadas lleguen a China de forma no deseada.
La MATCH Act podría ampliar el veto a los equipos de ASML
ASML ya tiene prohibido exportar a China sus máquinas más avanzadas de litografía ultravioleta extrema, conocidas como EUV. Estos equipos permiten a los fabricantes producir chips de última generación.
La propuesta estadounidense podría ir más lejos al extender las restricciones a todas las máquinas de litografía ultravioleta profunda (DUV) de inmersión. Aunque esta tecnología es anterior a la EUV, sigue siendo relevante para fabricar grandes volúmenes de semiconductores.
La posible ampliación afecta a una fuente de ingresos significativa para ASML. China representó el 14% de las ventas netas de sistemas de la compañía en el segundo trimestre, frente al 19% del trimestre anterior. Para el conjunto de 2026, la empresa prevé que el mercado chino suponga alrededor del 20% de su facturación neta total. En 2025, esa proporción fue del 33%.
El Gobierno neerlandés ya ha advertido de que unas medidas estadounidenses de amplio alcance podrían tener un efecto considerable sobre los ingresos y la posición competitiva de las empresas de semiconductores del país. Las restricciones también podrían afectar al mantenimiento y a los servicios asociados a equipos que ASML ya ha entregado a clientes chinos.
Un conflicto tecnológico con efectos para Europa
La disputa sobre ASML se enmarca en el enfrentamiento tecnológico entre Washington y Pekín. Estados Unidos busca limitar el acceso de China a herramientas avanzadas para producir chips, una estrategia en la que confluyen intereses económicos y preocupaciones de seguridad nacional.
Países Bajos ocupa una posición especialmente delicada. ASML es una de las principales compañías tecnológicas europeas, pero su actividad depende de una cadena de suministro internacional en la que Estados Unidos desempeña un papel relevante. La posición de La Haya es que cada país debe conservar la responsabilidad última sobre sus controles de exportación, aunque el Gobierno neerlandés también mantiene conversaciones con otros Estados para coordinar restricciones sobre tecnologías sensibles.
La MATCH Act todavía no es una ley definitiva. La Cámara de Representantes y el Senado tramitan sus propias versiones, por lo que el contenido final de la norma y sus consecuencias para ASML aún pueden cambiar durante el proceso legislativo.











