Bitcoin ha caído casi un 5% esta semana y no ha logrado consolidar su intento de recuperar los 85.000 dólares. La ruptura por encima de ese nivel, registrada brevemente el domingo, se produjo con un volumen especialmente débil y ha dejado al mercado expuesto a la recogida de beneficios de los compradores recientes.
La mayor criptomoneda cotizaba alrededor de 83.100 dólares en el momento de la publicación de los datos. Tras el cierre puntual por encima de 85.000 dólares, el precio perdió ese nivel y también cedió ante las órdenes de venta situadas más abajo. Posteriormente, la demanda en torno a los 85.000 dólares tampoco consiguió frenar el retroceso.
Un intento de ruptura con poca participación
Los datos de Glassnode apuntan a dos factores relacionados detrás de la debilidad: una participación inusualmente baja y la existencia de un amplio grupo de inversores con ganancias latentes.
El volumen combinado de negociación de Bitcoin en los mercados al contado y en los fondos cotizados estadounidenses al contado promedió unos 6.800 millones de dólares diarios durante los siete días hasta el 6 de octubre. Según Glassnode, esa cifra fue inferior a la registrada en el 90% de las jornadas desde enero de 2024.
La falta de actividad también acompañó al intento de superar la resistencia. El cierre del domingo por encima de 85.000 dólares se produjo con aproximadamente la mitad del volumen habitual para un domingo. Además, ninguna sesión desde el 22 de septiembre había alcanzado un volumen al contado normal para su día de la semana correspondiente.
En un mercado con poca liquidez, una subida necesita una entrada más contundente de compradores para absorber las ventas de quienes buscan realizar beneficios. La ausencia de ese flujo dificulta que Bitcoin convierta una superación puntual de la resistencia en un movimiento sostenido.
Los compradores recientes concentran las ganancias
La presión vendedora potencial no procede únicamente de las monedas movidas durante el fin de semana. Glassnode calcula que alrededor del 86% de todo el Bitcoin enviado a exchanges el 4 de octubre pertenecía a inversores de corto plazo que trasladaron sus monedas con ganancias. Fue la proporción más alta en un año, frente a menos del 40% en una jornada habitual.
Glassnode considera inversores de corto plazo a quienes han mantenido Bitcoin durante menos de 155 días. El envío de monedas a los exchanges puede anticipar una venta, aunque por sí solo no demuestra que esos activos hayan terminado liquidándose.
Los datos de CryptoQuant muestran que cerca del 92% de los tenedores de corto plazo mantienen actualmente beneficios. El grupo equivale a unos 3,27 millones de BTC, lo que implica que solo una parte reducida de los compradores recientes se encuentra en pérdidas pese al descenso semanal de casi el 5%.
El margen de seguridad, sin embargo, se estrecha para quienes entraron más recientemente. El Bitcoin adquirido hace entre una semana y un mes presenta un coste medio de unos 81.900 dólares, aproximadamente un 1,4% por debajo del precio citado. Ese nivel puede convertirse en una zona de soporte relevante si la caída continúa.
Dos niveles que pueden definir el siguiente movimiento
Una ruptura por debajo de 81.900 dólares llevaría a un grupo mayor de compradores recientes a registrar pérdidas no realizadas y podría modificar su comportamiento. Mientras el precio se mantenga por encima, muchos conservarán sus ganancias, aunque también tendrán incentivos para venderlas si se produce otro rebote.
La tensión aumenta porque la entrada de capital nuevo no ha seguido el ritmo del crecimiento de la capitalización de Bitcoin. Glassnode estima que los flujos de los fondos cotizados estadounidenses al contado, el crecimiento de las stablecoins y las compras de tesorerías corporativas aportaron unos 4.900 millones de dólares en los 30 días hasta el 5 de octubre. En ese mismo periodo, la capitalización realizada aumentó aproximadamente en 12.800 millones.
Así, el mercado queda atrapado entre dos referencias próximas. Recuperar los 85.000 dólares pondría a prueba si la demanda puede absorber las ventas con beneficios de los tenedores recientes. Un descenso hacia los 81.900 dólares, en cambio, mediría la solidez de la base de coste de quienes compraron durante el último mes. La evolución del volumen al contado y de los fondos cotizados, junto con la respuesta de esos inversores, determinará si el movimiento termina siendo una ruptura fallida o un reajuste más profundo de las posiciones recientes.











