Acertar con la dirección de Bitcoin no garantiza ganar dinero con un fondo cotizado apalancado tres veces. La razón está en el reajuste diario: estos productos buscan multiplicar por tres el rendimiento de una sola sesión, no el resultado acumulado durante semanas o meses. Una caída inicial puede reducir tanto el capital del fondo que una recuperación posterior del activo no sea suficiente para devolver al inversor a su punto de entrada.
La cuestión cobra relevancia después de que la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) aprobara el 2 de octubre las reglas para la cotización en bolsa de dos fondos propuestos por VS Trust, uno ligado a Bitcoin y otro a Ethereum. La decisión acerca estos productos al mercado, aunque el expediente modificado presentado el 7 de octubre señala que todavía no habían comenzado a cotizar.
El múltiplo solo se aplica a cada día
Los fondos pretenden ofrecer tres veces la rentabilidad diaria de su índice de referencia, antes de comisiones y gastos. Eso no equivale a obtener el triple de la variación de Bitcoin durante un mes o un semestre. Al cierre de cada sesión, las ganancias o pérdidas pasan a formar parte de la nueva base sobre la que se calcula la exposición del día siguiente.
El efecto puede ser especialmente duro en un mercado volátil. Si Bitcoin cae, el fondo pierde capital y reduce su posición para mantener el múltiplo previsto. Cuando llega el rebote, la estrategia aplica la nueva subida sobre una base más pequeña. Por eso, el activo puede regresar al nivel en el que estaba cuando se compró el fondo sin que las participaciones recuperen necesariamente su valor inicial.
El proceso también puede funcionar a la inversa durante una subida sostenida. Las ganancias aumentan el capital disponible y permiten asumir una exposición mayor en las sesiones siguientes. Dependiendo de la trayectoria concreta de los precios, la capitalización diaria puede hacer que el fondo supere el triple de la subida acumulada del índice. El resultado, por tanto, depende tanto del recorrido como del punto de llegada.
La propia SEC recoge en un boletín para inversores un ejemplo de cuatro meses en el que un índice sin identificar avanzó aproximadamente un 8%, mientras que un fondo que buscaba multiplicar por tres sus rendimientos diarios perdió un 53%. El organismo aclara que no se trataba de un fondo de Bitcoin ni de una previsión para los productos de VS Trust, pero el caso ilustra el riesgo descrito en los folletos.
Futuros, comisiones y fiscalidad añaden capas de riesgo
Los fondos propuestos no replicarían directamente el precio al contado de Bitcoin o Ethereum. La autorización para su cotización muestra que utilizarían contratos de futuros. Como estos instrumentos tienen fecha de vencimiento, el fondo debe sustituirlos cuando se aproximan esas fechas. El coste o el beneficio de ese proceso dependerá de la relación entre los contratos próximos y los de vencimiento posterior.
Por ese motivo, multiplicar por tres la variación del precio al contado tampoco permite anticipar el resultado del fondo. El expediente del 7 de octubre fija una comisión anual de gestión del 1,85% para ambos productos. Además, estima que sería necesario obtener un rendimiento de negociación del 1,98% en el fondo de Bitcoin y del 2,78% en el de Ethereum para cubrir los costes calculados bajo las hipótesis del documento, incluidos otros gastos y los intereses previstos sobre las garantías.
La estructura jurídica incorpora otra particularidad. Se trata de productos agrupados de materias primas que quedan fuera del marco de la Ley de Sociedades de Inversión de 1940, la norma que regula los fondos de inversión convencionales en Estados Unidos. El expediente contempla asimismo información fiscal mediante el formulario Schedule K-1. Eso puede generar asignaciones tributarias para los accionistas incluso si no reciben distribuciones en efectivo.
El riesgo de convertir una operación corta en una inversión larga
El atractivo de estos fondos reside en ofrecer exposición amplificada sin que el inversor tenga que gestionar directamente una cuenta de margen para operar con futuros. Pero el apalancamiento sigue presente. El problema aparece cuando una posición concebida para unos días entra en pérdidas y su propietario decide mantenerla durante meses a la espera de una recuperación de Bitcoin.
El fondo reajusta su exposición cada día, con independencia de la convicción del accionista. El emisor advierte incluso de que la inversión completa podría perderse en una sola jornada o durante la noche. La aprobación de la cotización abre una vía hacia el mercado, pero no constituye un historial de rentabilidad para BITH o ETHK. Los documentos describen lo que comprarían los inversores: una estrategia apalancada, basada en futuros y sometida a un reajuste diario.










