Más de la mitad del volumen negociado en acciones estadounidenses tokenizadas se concentra fuera del horario habitual de Wall Street, incluidos los periodos nocturnos y los fines de semana. Es una de las conclusiones del Fondo Monetario Internacional (FMI), que también ha detectado una fuerte demanda de operaciones fraccionadas y una volatilidad sensiblemente superior a la de las acciones tradicionales.
El análisis aparece en el Informe de Estabilidad Financiera Global de octubre del organismo. El FMI estudió cinco de los productos de renta variable estadounidense tokenizada con mayor actividad, emitidos por Ondo y xStocks, y vinculados al S&P 500, Nasdaq, Tesla, Alphabet y Nvidia.
Más operaciones fuera del horario de las bolsas
La investigación abarcó 11 plataformas centralizadas y descentralizadas, con más de dos millones de observaciones de precios y volumen tomadas en intervalos de cinco minutos a lo largo de 365 días. Los productos analizados sumaban unos 345 millones de dólares de valor de mercado, aproximadamente el 15% de los 2.300 millones de dólares que componían el mercado de acciones tokenizadas a 31 de julio.
El volumen registrado fuera de la sesión regular —de 9:30 a 16:00, hora del Este de Estados Unidos— superó la mitad del total. Para el FMI, este patrón apunta a que los inversores utilizan una de las principales características de estos activos: la posibilidad de negociar de forma continua, sin esperar a la reapertura de las bolsas estadounidenses.
La actividad puede responder tanto a participantes situados en otras zonas horarias como a quienes quieren reaccionar de inmediato ante acontecimientos que se producen cuando Wall Street está cerrada. No obstante, el estudio no determina qué tipo de inversores intervienen directamente. El tamaño de las operaciones sí ofrece una señal: cerca del 80% de las transacciones afectó a menos de una acción, lo que apunta a una demanda relevante de inversión fraccionada y a un mercado orientado, al menos en parte, al público minorista.
Los precios nocturnos anticipan el movimiento de apertura
El FMI también examinó si los precios de estos productos durante la noche incorporaban información que después aparecía en el mercado bursátil convencional. Para ello, comparó los movimientos registrados en plataformas centralizadas con el comportamiento de las acciones subyacentes durante los cinco primeros minutos de la siguiente sesión estadounidense.
La transmisión estimada se situó entre el 87% y el 99%. En otras palabras, las variaciones nocturnas de los activos tokenizados guardaban una relación estrecha con los ajustes posteriores de las acciones tradicionales. El resultado sugiere que estos mercados pueden reflejar nueva información mientras las bolsas permanecen cerradas, aunque el análisis no demuestra que la negociación en cadena provoque los movimientos de Wall Street. Ambos mercados podrían estar respondiendo al mismo acontecimiento.
Durante el horario habitual de negociación, los precios tokenizados siguieron por lo general la evolución de sus referencias. La relación fue menos estable en las plataformas descentralizadas, especialmente cuando el volumen era reducido.
Más volatilidad y menor liquidez
La negociación continua tiene un coste en términos de calidad de mercado. La volatilidad realizada de las acciones tokenizadas fue aproximadamente 1,5 veces superior a la de sus equivalentes tradicionales. Además, las plataformas tokenizadas ofrecieron una liquidez considerablemente menor que las bolsas convencionales. Entre las alternativas basadas en criptoactivos, las plataformas centralizadas obtuvieron mejores resultados que las descentralizadas.
En estas últimas, la profundidad limitada y la menor actividad de los proveedores de liquidez hicieron que operaciones relativamente pequeñas provocaran movimientos de precio desproporcionados. La comparación debe interpretarse con cautela porque los productos tokenizados cotizan las 24 horas, mientras que la referencia tradicional solo se mide durante la sesión regular de Estados Unidos. Aun así, el FMI considera que las diferencias pueden dificultar la expansión de este mercado más allá de su tamaño actual.
El organismo calcula que los activos del mundo real tokenizados de oferta pública, sin incluir acuerdos de recompra ni monedas estables, alcanzaron unos 65.000 millones de dólares en julio, frente a cerca de 300 billones de dólares en activos de los mercados de capitales tradicionales. Por ahora, el FMI estima que el riesgo sistémico es limitado, pero advierte de que una adopción más amplia podría trasladar episodios de tensión a horarios con menos liquidez.
Entre los riesgos señalados figuran las llamadas de margen y las liquidaciones forzosas automatizadas durante noches y fines de semana. Para contenerlos, el Fondo reclama mecanismos de interrupción de la negociación, límites de volatilidad y salvaguardas de liquidez adaptados a mercados continuos. También identifica como obstáculos la falta de claridad jurídica y regulatoria, la interoperabilidad entre redes y la existencia de activos de liquidación fiables, además de las dudas sobre si el titular de un token posee realmente la acción subyacente o solo una exposición contractual a su precio.











