La próxima actualización de la dificultad de minería de Bitcoin podría poner bajo presión a una parte de los equipos más eficientes. Si se mantienen sin cambios el precio de BTC, la recompensa por bloque y las comisiones, el ajuste previsto para el 16 de octubre podría situar la dificultad entre un 5% y un 7% por encima del nivel actual.
Equipos de 20 J/TH, bajo el umbral eléctrico
La proyección afecta especialmente a las máquinas con un consumo de 20 J/TH que pagan 0,08 dólares por kilovatio hora. Según el análisis de CryptoSlate, estos equipos podrían quedar por debajo del umbral de rentabilidad asociado exclusivamente al coste de la electricidad.
En términos prácticos, los ingresos generados por esos dispositivos no alcanzarían para cubrir la factura eléctrica bajo esas condiciones. El cálculo parte de tres variables que, en el escenario planteado, permanecerían sin cambios: la cotización de Bitcoin, la recompensa que reciben los mineros y las comisiones incluidas en cada bloque.
La dificultad ajusta la competencia de la red
La dificultad de Bitcoin se modifica periódicamente para adaptar la producción de bloques a la potencia de cálculo conectada a la red. Cuando aumenta, los mineros necesitan realizar más trabajo computacional para encontrar un bloque, lo que puede reducir el rendimiento de los equipos si el resto de factores permanece estable.
La cifra del 5%-7% es todavía una estimación para el ajuste del 16 de octubre, no un dato definitivo. Su impacto dependerá de que se mantengan las condiciones utilizadas en la proyección: el precio de Bitcoin, la recompensa por bloque, las comisiones y un coste eléctrico de 0,08 dólares por kilovatio hora.
El foco, por tanto, está en los equipos con una eficiencia de 20 J/TH. Para ellos, el próximo ajuste podría marcar el paso de una operación que cubre el consumo eléctrico a otra que ya no alcanza ese mínimo, siempre dentro del escenario descrito por la fuente.










