Bitcoin sufrió una oleada de ventas después de que la inflación estadounidense de septiembre alcanzara el 3,7%, un dato que impulsó los rendimientos de la deuda y llevó a los mercados a duplicar sus apuestas por una nueva subida de los tipos de interés de la Reserva Federal.
La inflación refuerza la presión sobre los tipos
El repunte de los precios ha cambiado las expectativas de los inversores ante la próxima reunión del banco central estadounidense, prevista para los días 27 y 28 de octubre. El mercado elevó sus previsiones de que la Fed vuelva a endurecer su política monetaria, en un contexto de rendimientos al alza.
Ese movimiento también favoreció al dólar, cuya fortaleza añadió presión sobre Bitcoin. La criptomoneda, sensible a las variaciones de liquidez y a las expectativas sobre los tipos, reaccionó con descensos a la recalibración de las apuestas monetarias.
Bitcoin queda expuesto al cambio de expectativas
El dato de inflación no implica por sí solo que la Fed haya tomado una decisión. Sin embargo, sí ha llevado a los mercados a valorar con mayor intensidad otra subida antes de la reunión de finales de octubre. El aumento de los rendimientos y del atractivo del dólar suele dificultar el comportamiento de los activos considerados de mayor riesgo, entre ellos las criptomonedas.
La atención queda ahora centrada en la respuesta de la Reserva Federal y en si las próximas referencias económicas mantienen o moderan la presión sobre los tipos. Hasta entonces, el mercado de Bitcoin seguirá condicionado por la evolución del dólar, los rendimientos y las expectativas de política monetaria en Estados Unidos.












