El Bangko Sentral ng Pilipinas (BSP), el banco central de Filipinas, ha restringido varios servicios de pago vinculados a Coins.ph, una de las principales plataformas de criptomonedas del país. La medida afecta a DCPay Philippines, la empresa que gestiona los pagos en pesos filipinos, pero no implica por ahora la retirada de la licencia que permite a Coins.ph operar con activos digitales.
Las restricciones se producen después de que surgieran acusaciones sobre posibles pagos a webs extranjeras de apuestas ilegales. Esas operaciones no han sido confirmadas. Coins.ph niega haber prestado servicios de forma consciente a operadores de apuestas sin las autorizaciones necesarias y asegura que mantiene controles continuos sobre sus clientes y transacciones.
Qué servicios de Coins.ph están restringidos
La intervención del BSP afecta, entre otras funciones, a las transferencias entrantes realizadas mediante InstaPay y PESONet, dos de los sistemas más utilizados en Filipinas para enviar dinero de forma digital. También se han limitado los ingresos de efectivo y la recepción de pagos a través de determinados códigos QR.
La plataforma, sin embargo, no ha quedado completamente paralizada. Sus clientes todavía pueden comprar y vender Bitcoin (BTC) y otras criptomonedas, retirar dinero y pagar facturas. También continúa disponible el uso de QRPh, el sistema nacional filipino de pagos mediante códigos QR, para abonar compras en comercios.
Coins.ph ha trasladado a sus usuarios un mensaje de tranquilidad y sostiene que las criptomonedas depositadas en la plataforma están a salvo. En una declaración recogida por Cointelegraph, la empresa afirmó que niega “rotundamente” prestar servicios de forma consciente a operadores extranjeros de juegos de azar o apuestas. No obstante, un portavoz no respondió de forma concluyente a si se habían podido procesar pagos de ese tipo en el pasado.
Dos empresas y dos licencias distintas
La estructura societaria de Coins.ph resulta clave para entender el alcance de la decisión del supervisor. La plataforma opera mediante dos compañías con autorizaciones separadas. DCPay Philippines gestiona las cuentas de pago digitales y dispone de una licencia para prestar servicios de dinero electrónico. Betur Inc., por su parte, se encarga de la compraventa de criptomonedas y cuenta con una licencia independiente como proveedor de servicios de activos digitales.
Según BitPinas, las restricciones se han aplicado al amparo de la resolución número 839 de la Junta Monetaria, el órgano responsable de la política del BSP. Las medidas afectarían a los servicios de pago de DCPay, no directamente a la actividad de activos digitales de Betur.
Por ese motivo, una eventual incidencia sobre la licencia de pagos no supondría automáticamente la pérdida de la autorización para operar con criptomonedas. Coins.ph afirma que esta última licencia continúa vigente. Hasta ahora, el BSP no ha confirmado que tenga previsto retirarla ni ha anunciado medidas adicionales contra la actividad de compraventa de activos digitales.
Incertidumbre sobre el siguiente paso del supervisor
Las restricciones sí han aumentado la incertidumbre en torno a la plataforma. Coins.ph registró el miércoles un volumen de negociación aproximado de 52 millones de dólares en 24 horas, según los datos de CoinGecko, lo que refleja que la operativa con criptomonedas sigue activa pese a los límites impuestos sobre los pagos en moneda local.
El caso se produce en un contexto de mayor presión contra las apuestas ilegales por internet en Filipinas. En 2025, el banco central ordenó a las entidades financieras eliminar de sus aplicaciones de pago las referencias a webs de apuestas. El objetivo era impedir que los servicios regulados facilitaran el acceso a esas plataformas.
Aun así, el BSP no ha confirmado públicamente que las restricciones a Coins.ph estén vinculadas de forma directa con ese endurecimiento de la supervisión. Tampoco ha precisado cuándo podrían levantarse los servicios afectados ni si adoptará nuevas medidas.











