Nueve megabancos han restringido o bloqueado el acceso de sus clientes a cuentas vinculadas con criptomonedas, según los nuevos hallazgos de la Oficina del Contralor de la Moneda de Estados Unidos (OCC). El organismo ha situado estas limitaciones en un registro de nueve entidades, aunque la información disponible no identifica a los bancos ni detalla qué productos o clientes se han visto afectados.
La evaluación de la OCC pone el foco en nueve entidades
El dato central del informe es la dimensión del fenómeno: las restricciones relacionadas con las criptomonedas aparecen documentadas en nueve grandes bancos. La referencia no precisa si se trata de cierres completos, bloqueos temporales o limitaciones aplicadas a determinados servicios, por lo que no permite atribuir a todas las entidades una política idéntica.
La intervención de la OCC apunta a que el acceso a los servicios bancarios vinculados con activos digitales sigue sometido a un escrutinio específico. En particular, las evaluaciones del organismo tienen en cuenta los controles contra el blanqueo de capitales, el cumplimiento de las sanciones y los riesgos operativos.
El cumplimiento normativo sigue condicionando el acceso
Estos tres ámbitos continúan siendo los principales filtros para la relación entre la banca tradicional y el sector cripto. Las entidades deben valorar cómo gestionan la identificación y supervisión de los clientes, el cumplimiento de las restricciones internacionales y la solidez de sus procesos internos antes de ofrecer o mantener determinados servicios.
El papel de la OCC introduce además un contrapeso a las decisiones individuales de los bancos. Sus nuevos criterios y hallazgos buscan delimitar cómo deben evaluarse estas restricciones, aunque el material disponible no especifica qué reglas concretas se han aplicado ni si el organismo ha ordenado revertir algún bloqueo.
Un escenario todavía poco detallado
La información publicada tampoco aporta los nombres de las entidades, el número de cuentas afectadas, las fechas de los bloqueos ni las razones particulares alegadas en cada caso. Por ahora, el alcance conocido se limita al registro de nueve bancos y a la confirmación de que las revisiones sobre prevención del blanqueo, sanciones y riesgos operativos siguen influyendo en el acceso a servicios relacionados con criptomonedas.
El episodio refleja la tensión que continúa marcando la relación entre los bancos de mayor tamaño y los activos digitales: las entidades restringen el acceso cuando consideran que los riesgos de cumplimiento u operativos no están suficientemente controlados, mientras el supervisor trata de establecer un marco común para evaluar esas decisiones.











