Los inversores particulares españoles muestran una mayor inclinación por la bolsa de Estados Unidos y por bitcoin que por el Ibex 35, según una encuesta elaborada por MyInvestor. El estudio también refleja que, aunque existe interés por las compañías vinculadas a la inteligencia artificial, los ahorradores consideran conveniente ampliar la diversificación más allá de esa temática.
Más interés por los mercados estadounidenses
La encuesta dibuja una preferencia clara por los activos y mercados internacionales frente a la referencia bursátil española. La bolsa estadounidense concentra una mayor atracción entre los participantes, en un contexto en el que las grandes compañías tecnológicas y las empresas relacionadas con la innovación mantienen un peso destacado en las decisiones de inversión.
El resultado no implica, según la información disponible, que los inversores particulares hayan abandonado el mercado español. Sí apunta a que el Ibex 35 despierta menos interés que Wall Street dentro de las alternativas planteadas en el sondeo. La comparación refleja el atractivo que siguen teniendo los mercados de Estados Unidos para los ahorradores españoles.
La inteligencia artificial no basta para diversificar
La otra conclusión de la encuesta se refiere a la inteligencia artificial. Los particulares reconocen el atractivo de esta tendencia, pero consideran oportuno no concentrar toda la exposición en ella y buscar una diversificación más amplia.
Ese matiz separa el interés por una temática concreta de la construcción de una cartera más diversificada. La inteligencia artificial aparece como uno de los focos de atención del mercado, pero los encuestados de MyInvestor no la sitúan como única vía para posicionarse ante las oportunidades de inversión.
En conjunto, el sondeo refleja una combinación de preferencias: mayor atracción por la bolsa estadounidense y bitcoin frente al Ibex 35, junto con la percepción de que conviene repartir el riesgo entre distintos activos y tendencias. La encuesta no aporta en la información disponible porcentajes ni detalles sobre la muestra, por lo que sus conclusiones deben interpretarse como una fotografía de las preferencias declaradas por los particulares consultados.











