El índice de precios de producción (IPP) de Estados Unidos subió un 1,3% en septiembre respecto a agosto, muy por encima del avance de entre el 0,5% y el 0,6% que esperaban los economistas. La sorpresa, agravada por el fuerte encarecimiento de la energía, elevó la incertidumbre sobre el rumbo de los tipos de interés de la Reserva Federal y coincidió con nuevas caídas de Bitcoin y Ethereum.
El IPP alcanza su nivel más alto desde 2022
En términos interanuales, la inflación de los precios de producción alcanzó el 6,3%, frente a las previsiones de entre el 5,3% y el 5,5%. Se trata del nivel más elevado desde finales de 2022, según los datos publicados este jueves por la tarde.
La energía fue el componente que registró el mayor repunte, con un aumento del 10,8%. La fuente vincula este encarecimiento a la guerra con Irán y a las perturbaciones en el mercado del petróleo. Sin embargo, las presiones no se limitaron a los productos energéticos: el IPP subyacente, que excluye alimentos y energía, avanzó un 0,7% mensual, más del doble del 0,3% previsto.
El dato refuerza la percepción de que la inflación estadounidense está siendo más persistente de lo que anticipaba el mercado. Además, llega apenas un día después de que el índice de precios de consumo también superara las expectativas. El IPC subió un 0,6% mensual en septiembre y registró una tasa interanual del 3,7%.
Más presión sobre las decisiones de la Reserva Federal
La sucesión de datos complica el debate sobre los tipos de interés de la Reserva Federal. Tras la publicación del IPC, la probabilidad estimada de una subida de tipos en octubre llegó a situarse brevemente entre el 40% y el 50%, aunque después retrocedió a una horquilla de entre el 25% y el 35%.
Tras conocerse el IPP todavía no había una nueva estimación fiable sobre esa posibilidad. El dato de precios de producción añade presión a una institución que debe valorar si las tensiones inflacionistas requieren mantener una política monetaria más restrictiva, en un contexto en el que los mercados ya mostraban cautela.
El S&P 500 cerró el miércoles con una caída del 1,11%, hasta los 7.718,94 puntos, después de la publicación del IPC. En la sesión del jueves, sus futuros retrocedían entre un 0,3% y un 0,4%, mientras los valores tecnológicos volvían a situarse bajo presión.
El mercado de deuda también reflejó el nerviosismo. La rentabilidad del bono estadounidense a diez años bajó hasta una horquilla de entre el 5,05% y el 5,09%, mientras que la del bono a dos años rondaba el 4,73%-4,76%. Estos movimientos respondieron principalmente a la presión vendedora sobre las tecnológicas y a la búsqueda de activos considerados más seguros, y no exclusivamente a la publicación del IPP.
Bitcoin y Ethereum reaccionan a la baja
La publicación de los datos se produjo a las 14.30 horas, hora peninsular española. Inmediatamente después, Bitcoin (BTC) y Ethereum (ETH) perdieron terreno.
Bitcoin pasó de cotizar en torno a los 81.000 dólares justo antes del anuncio a 80.608 dólares a las 14.55 horas. Ethereum cayó durante el mismo intervalo desde aproximadamente 2.370 hasta 2.352 dólares.
La coincidencia temporal apunta a una reacción del mercado a las cifras de inflación, pero los movimientos observados no permiten concluir que el IPP fuera la única causa de las caídas. Las criptomonedas afrontan así una nueva sesión bajo presión, en paralelo al deterioro del tono en la renta variable y a la incertidumbre sobre los próximos pasos de la Reserva Federal.







