Los precios al productor en Estados Unidos subieron un 6,3% interanual en septiembre, según la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS), muy por encima del 5,3% que esperaba el mercado. Es el mayor incremento anual del índice desde diciembre de 2022 y llega un día después de que la inflación al consumidor alcanzara el 3,7%, aumentando la presión sobre la Reserva Federal y sobre los activos de riesgo, incluido bitcoin.
En términos mensuales, el índice de precios al productor (PPI) avanzó un 1,3%, frente al 0,5% registrado en agosto. Se trata del mayor aumento mensual desde marzo de 2022. El índice subyacente, que excluye alimentos, energía y comercio, presentó un alza anual del 5,0%.
La energía explica buena parte del repunte
El encarecimiento de la energía fue el principal factor detrás del dato. Los precios energéticos aumentaron un 10,8% en septiembre y los de la gasolina subieron un 20,3%. Según el BLS, más del 80% del incremento de los bienes se explica por la energía y la mitad del avance procede de la gasolina.
En conjunto, los precios de los bienes aumentaron un 2,6% durante el mes, el mayor incremento desde que comenzó a calcularse esta serie, en diciembre de 2009. Los servicios, por su parte, subieron un 0,8%.
El PPI mide los precios que reciben los productores y puede anticipar parte de la presión que llegará posteriormente al consumidor. Sin embargo, el repunte de septiembre está muy condicionado por la energía, un componente volátil. Además, la Reserva Federal centra su objetivo de inflación en el índice PCE, no en los precios al productor.
El mercado eleva la atención sobre la Fed
La publicación se conoce a menos de dos semanas de la reunión de la Reserva Federal prevista para los días 27 y 28 de octubre. Con el IPC en el 3,7% y el PPI por encima de las previsiones, el mercado asigna una mayor probabilidad a una subida de los tipos de interés el 28 de octubre.
La herramienta FedWatch de CME, citada por CoinDesk, situaba esa probabilidad en el 26% durante la madrugada del 15 de octubre. No se esperaba un recorte de tipos. La lectura del mercado es que una inflación más persistente podría obligar al banco central a mantener una política restrictiva durante más tiempo, aunque un solo indicador no determina la decisión de la Fed.
Ese escenario suele pesar sobre los activos de riesgo porque encarece la financiación y reduce el atractivo relativo de las inversiones más volátiles. Bitcoin reaccionó a la baja: cotizaba en 80.549 dólares a las 9:07 de la mañana, hora de Colombia, con una caída del 2,05% en 24 horas, según CoinGecko. Ether descendía un 3,6%, hasta los 2.355 dólares.
Bitcoin llega al dato tras una semana débil
El mercado de criptomonedas ya afrontaba un entorno menos favorable. Los ETF de bitcoin al contado en Estados Unidos registraron salidas por 678,9 millones de dólares entre el 5 y el 9 de octubre, según el contexto recogido en la fuente.
Ahora, la atención se concentra en los próximos discursos de los miembros de la Fed antes del periodo de silencio previo a la reunión, en la evolución de las probabilidades de FedWatch y en el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años. También serán relevantes los flujos de los ETF de bitcoin durante los próximos días. La combinación de inflación, energía y política monetaria puede seguir condicionando el comportamiento de los activos digitales, aunque el dato del PPI, por sí solo, no anticipa el resultado de la reunión de octubre.










