El análisis de Claude ha logrado reconstruir la semilla pública de la curva P-256 a partir de una receta basada en marcas de tiempo, un avance que aporta nuevas evidencias sobre su procedencia. Sin embargo, el hallazgo no resuelve por completo el misterio relacionado con la NSA y la seguridad de las claves de acceso utilizadas en Ethereum.
Una reconstrucción con nuevas pistas
La investigación, vinculada a Anthropic, examina el procedimiento empleado para generar los parámetros públicos de P-256. Al reproducir esa receta de marcas de tiempo, el análisis consigue reconstruir la semilla pública asociada a la curva.
El resultado añade elementos para estudiar el origen de esos parámetros. En particular, ofrece evidencias de procedencia: indicios que permiten seguir cómo pudo obtenerse o construirse la semilla pública a partir del proceso documentado.
Las incógnitas que permanecen abiertas
La reconstrucción, no obstante, es parcial. El análisis no aclara qué criterios se utilizaron para seleccionar los parámetros ni cuál fue el origen del punto base de la curva. Ambas cuestiones siguen sin explicación.
Por eso, el trabajo no cierra el debate sobre P-256 ni permite extraer una conclusión definitiva sobre el papel de la NSA. Aporta una pieza adicional para examinar la seguridad criptográfica detrás de las claves de acceso de Ethereum, pero deja pendientes aspectos relevantes del diseño y la procedencia de la curva.











