El Departamento del Tesoro de Estados Unidos propuso el 18 de diciembre de 2020 una norma que habría obligado a los exchanges de criptomonedas y a otras entidades financieras a recopilar más información sobre las operaciones realizadas desde monederos controlados directamente por los usuarios. La iniciativa, impulsada bajo la dirección de Steven Mnuchin, quedó finalmente enterrada.
Una propuesta lanzada al final de la presidencia de Trump
El anuncio llegó apenas una semana antes de Navidad, cuando Donald Trump se preparaba para abandonar la Casa Blanca. El calendario convirtió la medida en una de las últimas iniciativas del Tesoro de su Administración en materia de activos digitales.
El objetivo era ampliar los datos asociados a determinadas transacciones con criptomonedas. La norma habría afectado a las operaciones entre plataformas y monederos de autocustodia, es decir, aquellos cuya gestión depende directamente del usuario y no de un exchange u otro intermediario financiero.
Solo 15 días para presentar comentarios
El Tesoro concedió al público un plazo de apenas 15 días para enviar comentarios sobre el plan. El periodo de consulta se abrió en un momento especialmente ajustado del calendario, con la transición presidencial en marcha y las fiestas navideñas a pocos días.
La propuesta no llegó a consolidarse. El proyecto impulsado por el Tesoro de Mnuchin terminó archivado, pero dejó planteada una cuestión que sigue siendo central en la regulación de las criptomonedas: hasta dónde pueden llegar las obligaciones de identificación y registro cuando los fondos se mueven hacia monederos que los propios usuarios controlan.












