Zcash prepara una modificación de seguridad para limitar el impacto que los futuros ordenadores cuánticos podrían tener sobre la privacidad de sus usuarios. El riesgo se concentra especialmente en las operaciones realizadas mediante NEAR Intents, donde una dirección pública puede quedar asociada a un historial de pagos más amplio del que el usuario pretende exponer.
La amenaza no es inmediata. No existe actualmente un ordenador cuántico con capacidad demostrada para romper las protecciones criptográficas de Zcash, pero los desarrolladores de Zakura consideran necesario anticiparse a ese escenario. Su propuesta consiste en asignar una clave de visualización independiente a cada intercambio efectuado a través de NEAR Intents.
Una dirección pública puede revelar más información de la prevista
NEAR Intents permite intercambiar criptomonedas entre distintas redes. Cuando un usuario convierte Zcash en USDC, por ejemplo, la plataforma hace pública una dirección de Zcash para devolver los fondos que pudieran sobrar. Esa dirección puede permanecer visible aunque finalmente no sea necesario realizar ninguna devolución.
En las condiciones actuales, la exposición no representa un peligro inmediato. El problema aparecería si en el futuro un atacante dispusiera de un ordenador cuántico suficientemente potente como para obtener la clave secreta de visualización vinculada a esa dirección.
Esa clave permite identificar y consultar los pagos recibidos. Además, varias direcciones de Zcash pueden estar relacionadas con una misma clave de visualización. Por ese motivo, una sola dirección pública vulnerable podría dejar al descubierto un conjunto de operaciones mayor, incluido el historial de pagos de un monedero.
La información expuesta no se limitaría a las transacciones y sus importes. También podrían quedar accesibles los mensajes privados asociados a los pagos. La situación no permitiría, por sí sola, robar automáticamente los ZEC: para mover los fondos sería necesaria otra clave secreta. El riesgo principal sería la pérdida de confidencialidad financiera.
Zakura busca limitar el alcance de una eventual exposición
La solución planteada por Zakura divide el acceso mediante claves de visualización separadas para cada intercambio realizado en NEAR Intents. Si una de esas claves llegara a quedar comprometida, el alcance del incidente se reduciría a los pagos relacionados con ella. El resto de las operaciones del monedero conservaría una protección independiente.
El diseño introduce, no obstante, una dificultad operativa. Un monedero que utilice cientos de claves distintas tendrá más complicado recuperar sus pagos anteriores, sobre todo cuando el usuario restaure la cartera en un dispositivo nuevo.
Para resolver ese problema, los desarrolladores estudian incorporar recuperación privada de información, conocida como PIR por sus siglas en inglés. Esta técnica permite que el monedero solicite determinados datos sin revelar al administrador de la base de datos qué información concreta está buscando.
Según Zakura, los monederos basados en software de código abierto podrían integrar la nueva protección en unas semanas. Los monederos físicos necesitarían antes actualizaciones de software adicionales.
El riesgo cuántico afecta también a Bitcoin y Ethereum
La preocupación no es exclusiva de Zcash. Los desarrolladores de Bitcoin y Ethereum también analizan cómo podrían afectar los ordenadores cuánticos a sus sistemas de seguridad. En el caso de Bitcoin, la atención se centra especialmente en las direcciones cuyas claves públicas ya son visibles, ya que, en teoría, una máquina cuántica suficientemente avanzada podría obtener las claves secretas correspondientes.
Las grandes empresas tecnológicas continúan trabajando en la computación cuántica. Google, por ejemplo, ha comunicado avances con su chip Willow en la reducción de errores durante los cálculos. Aun así, no se ha demostrado que exista una máquina capaz de vulnerar actualmente estas protecciones, y sigue sin estar claro cuándo podría alcanzarse ese nivel.
Zakura quiere que su propuesta esté disponible antes del plazo anunciado previamente para enero para los pagos de Zcash resistentes a ataques cuánticos. La fuente no precisa a qué año corresponde esa fecha. En cualquier caso, el mecanismo no convertiría a Zcash en completamente resistente a este tipo de ataques, sino que limitaría el riesgo de que una única dirección pública comprometa la privacidad de todo un monedero.










