Patrick Witt, principal asesor de la Casa Blanca en materia de criptomonedas, ha anunciado su salida de la Administración de Donald Trump para regresar al sector privado. Su marcha deja abierta la cuestión de quién asumirá ahora la coordinación de la política estadounidense sobre criptoactivos, en un momento en el que el Gobierno trabaja en nuevas normas para el mercado.
Witt abandona el Consejo Presidencial de Asesores sobre Activos Digitales
Witt ocupaba el cargo de director ejecutivo del Consejo Presidencial de Asesores sobre Activos Digitales, el órgano encargado de asesorar al Gobierno en cuestiones relacionadas con las criptomonedas y de respaldar la elaboración de nuevas reglas para el sector.
El asesor comunicó su salida la semana pasada, aunque la información disponible no precisa quién podría sucederle ni qué estructura asumirá sus funciones dentro de la Casa Blanca. La ausencia de un relevo identificado añade incertidumbre sobre la dirección de los planes de Trump en materia de activos digitales durante los próximos meses.
Su marcha se suma a la de otros miembros del equipo presidencial dedicado a las criptomonedas. Harry Jung y Bo Hines también abandonaron anteriormente sus respectivos cargos, según la información difundida sobre la reorganización del grupo.
La regulación de las criptomonedas sigue en la agenda
Pese a los cambios en el equipo, la Casa Blanca sostiene que los criptoactivos continúan siendo una prioridad para el presidente. Un representante del Gobierno confirmó que la Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales mantiene su sitio en la agenda legislativa.
El proyecto pretende fijar un marco más definido para el mercado estadounidense de criptomonedas. Entre sus objetivos figura delimitar el reparto de competencias entre los distintos supervisores y establecer reglas aplicables a las empresas del sector. Sin embargo, todavía no está claro quién coordinará desde la Casa Blanca el impulso de esta política tras la salida de Witt.
La definición de ese liderazgo resulta especialmente relevante porque varias instituciones estadounidenses participan en la preparación de nuevas normas sobre activos digitales. Entre ellas se encuentran la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), la Comisión de Negociación de Futuros de Materias Primas (CFTC), el Departamento del Tesoro y la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC), responsable de la supervisión bancaria.
Las elecciones legislativas pueden condicionar los planes de Trump
La salida de Witt se produce a pocas semanas de las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos. El resultado de esos comicios podría influir en la capacidad del Gobierno para avanzar con su agenda regulatoria sobre criptomonedas.
Si los demócratas obtuvieran la mayoría en la Cámara de Representantes, la Administración podría encontrar más dificultades para aprobar nuevas leyes relacionadas con los activos digitales. La composición del Congreso será, por tanto, uno de los factores que determinarán el recorrido de la Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales y del resto de iniciativas impulsadas por el Gobierno.
Por ahora, la Casa Blanca mantiene el compromiso declarado con la regulación del sector, pero afronta ese proceso con varios cambios en el equipo encargado de asesorar al presidente y sin un responsable confirmado para ocupar el espacio que deja Witt.









