Las acciones de la empresa surcoreana de inteligencia artificial Elice cayeron un 32% en su primera sesión bursátil del martes, pese al fuerte interés que había despertado entre los inversores particulares. Según datos citados por Bloomberg, se trata del peor debut registrado en Corea del Sur entre las compañías que captaron al menos 100 millones de dólares en una oferta pública.
Una demanda minorista que no evitó el desplome
Elice desarrolla infraestructuras para inteligencia artificial y llegó al mercado con unas expectativas especialmente elevadas. La demanda de los inversores particulares multiplicó por 400 el número de acciones reservadas para este colectivo, un nivel que alimentó las previsiones de una subida significativa durante la primera jornada.
La operación permitió a la compañía captar unos 201.000 millones de wones surcoreanos, alrededor de 150 millones de dólares. En total se ofrecieron 2,22 millones de acciones, de las que una cuarta parte quedó destinada a los inversores minoristas.
El comportamiento de la cotización fue, sin embargo, el contrario al esperado por muchos participantes. La caída del 32% redujo en unos 12 millones de dólares el valor conjunto de las acciones durante la primera sesión, según la información de referencia.
Frustración entre los pequeños inversores
La decepción se trasladó rápidamente a Toss Securities, una de las plataformas utilizadas por los inversores particulares surcoreanos. Algunos usuarios aseguraron que esperaban obtener beneficios rápidos con la salida a bolsa y terminaron afrontando pérdidas en su primera jornada como accionistas.
Uno de los inversores comentó en la plataforma que nunca antes había perdido dinero en una oferta pública inicial. El episodio refleja el desfase entre la demanda registrada durante la colocación y la evolución efectiva del valor una vez comenzó su negociación.
Jo Hyunik, gestor de inversiones de Iroom Investment Advisors en Seúl, señaló que muchos particulares podrían haber asumido con demasiada facilidad que las acciones suben automáticamente después de debutar en bolsa. Aun así, apuntó que las pérdidas individuales fueron relativamente limitadas porque la elevada demanda redujo el número de títulos adjudicados a cada inversor.
El debut llega en un mercado bajo presión
La caída de Elice se produce además en un momento complicado para la renta variable surcoreana. El Kospi, principal índice bursátil del país, ha perdido alrededor de un 39% desde el máximo alcanzado en junio. Entre los segmentos más castigados se encuentran las empresas tecnológicas y los fabricantes de chips.
El entorno de tipos de interés elevados y las dudas sobre la financiación de las inversiones relacionadas con la inteligencia artificial también están pesando sobre el mercado. En ese contexto, el interés por Elice muestra que los inversores particulares siguen buscando oportunidades vinculadas al desarrollo de esta tecnología.
Al mismo tiempo, el estreno bursátil evidencia el riesgo de que unas expectativas muy altas no se traduzcan en una respuesta positiva del mercado. La demanda previa de una oferta pública no garantiza por sí sola una subida en la primera sesión, como ha demostrado el peor debut registrado hasta ahora en Corea del Sur para una colocación de este tamaño.










