JPMorgan ha elevado su recomendación sobre Intel de negativa a neutral después de casi cuatro años de mantener una visión pesimista sobre el fabricante estadounidense de chips. El analista Harlan Sur considera que la compañía ha logrado avances relevantes bajo la dirección de su nuevo consejero delegado, Lip-Bu Tan, aunque todavía no ve pruebas suficientes para adoptar una postura positiva.
El cambio llega pese a la fuerte revalorización de las acciones de Intel durante el periodo en el que JPMorgan mantuvo su valoración negativa. Los títulos subieron alrededor de un 260%, pero, según Sur, su comportamiento quedó por debajo del conjunto del sector de los semiconductores. Broadcom y Advanced Micro Devices (AMD), entre otros competidores, registraron una evolución más favorable.
El giro de Intel en centros de datos y fabricación
Al cierre del pasado viernes, las acciones de Intel cotizaban aproximadamente un 36% por debajo del máximo alcanzado en junio. Para Sur, la evolución reciente de la compañía justifica abandonar la recomendación negativa, pero no implica recomendar la compra de sus acciones. La nueva valoración refleja que ya no espera que Intel tenga un comportamiento peor que el de sus rivales.
El principal argumento del analista son los cambios introducidos desde que Lip-Bu Tan asumió el cargo de consejero delegado en 2025. En particular, Sur aprecia una mejora en la competitividad de los chips de Intel destinados a centros de datos, un mercado cada vez más vinculado al desarrollo de la inteligencia artificial.
Las empresas están destinando grandes inversiones a ampliar la capacidad de procesamiento necesaria para estas aplicaciones. En este contexto, la división de centros de datos y servidores de inteligencia artificial se ha convertido en la principal fuente de beneficios de Intel, favorecida por los avances tanto en el diseño como en la fabricación de sus chips.
El analista también identifica oportunidades en la fabricación de semiconductores para otras empresas. Intel trata de consolidar así su actividad como fabricante para clientes externos, mientras que su nueva tecnología de producción es considerada por Sur un logro importante. A su juicio, su desarrollo demuestra que la compañía conserva conocimientos técnicos de valor.
Otra de las áreas con potencial es el diseño de chips a medida para clientes concretos. Esta actividad podría ayudar a Intel a diferenciarse de sus competidores y generar nuevas fuentes de ingresos, aunque la fuente no cuantifica todavía su impacto en el negocio.
La pérdida de cuota frente a AMD mantiene la cautela
La mejora de JPMorgan no elimina las dudas sobre la recuperación de Intel. Durante los últimos años, la empresa ha perdido cuota de mercado frente a AMD en el segmento de las unidades centrales de procesamiento (CPU), los chips que constituyen un componente esencial de ordenadores y servidores.
Sur quiere observar más señales de que Intel puede recuperar el terreno cedido. También espera nuevos progresos en la tecnología de redes para centros de datos, necesaria para que servidores y otros sistemas intercambien información a gran velocidad.
La posición de JPMorgan se aproxima a la de la mayoría de los analistas que siguen el valor. Según datos de FactSet, alrededor del 62% mantiene una recomendación neutral sobre Intel y otro 37% ofrece una valoración positiva. Solo uno de los analistas incluidos en ese seguimiento, Kevin Cassidy, de Rosenblatt Securities, conserva una postura claramente negativa.
Los inversores recibieron favorablemente el cambio de criterio. Las acciones de Intel subieron un 2,4% el lunes, en una reacción que refleja el interés del mercado por los avances operativos de la compañía, pero también el grado de exigencia que todavía afronta para demostrar una recuperación sostenida.








