Un análisis de Coin Metrics pone en duda que la emisión conjunta de USDC y USDT pueda utilizarse, por sí sola, como una señal de nueva demanda de Bitcoin. El estudio encuentra relaciones opuestas entre la evolución previa de las criptomonedas no estables y el comportamiento de estas dos stablecoins, lo que complica una lectura agregada de sus emisiones.
Una señal menos concluyente de lo que parece
La tesis habitual parte de una idea sencilla: cuando aumenta la cantidad de stablecoins en circulación, ese capital podría estar preparado para entrar en otros activos digitales, incluido Bitcoin. Bajo ese enfoque, la emisión combinada de USDC y USDT funcionaría como una medida del llamado “polvo seco” disponible en el mercado.
Los datos analizados por Coin Metrics introducen un matiz relevante. La relación entre las rentabilidades previas de las criptomonedas no estables y la emisión de USDC y USDT no sigue el mismo patrón para ambas monedas. En lugar de reforzar una señal única, sus comportamientos apuntan en direcciones diferentes.
El papel de USDC y USDT
Esta divergencia dificulta interpretar el crecimiento agregado de las dos principales stablecoins como una evidencia directa de demanda futura de Bitcoin. Sumar sus emisiones puede ocultar dinámicas distintas y ofrecer una señal menos precisa sobre la intención de los participantes del mercado.
La conclusión no implica que la emisión de stablecoins carezca de valor analítico. Sí sugiere que debe examinarse por separado y en relación con el comportamiento previo del conjunto de criptoactivos no estables, en lugar de tratar el crecimiento combinado de USDC y USDT como un indicador concluyente de liquidez pendiente de entrar en Bitcoin.










