Fiscales estadounidenses sostienen que 37 millones de dólares sustraídos a ciudadanos del país fueron canalizados a través de un banco de Bahamas y convertidos posteriormente en USDT, la criptomoneda estable emitida por Tether. El caso afecta a 174 víctimas identificadas en Estados Unidos.
El recorrido del dinero
La acusación describe una operativa en la que una entidad bancaria radicada en Bahamas habría desempeñado un papel en el movimiento de los fondos obtenidos de las víctimas. El dinero terminó vinculado a USDT, según la tesis de los fiscales, que investigan el uso de la infraestructura financiera y de los criptoactivos para blanquear el producto del fraude.
La referencia a USDT no implica que la emisión de la moneda estable esté acusada de participar en el robo. El dato recogido en el caso apunta a que los fondos pasaron a esta criptomoneda durante su recorrido, dentro de una operación que las autoridades consideran parte del proceso de ocultación o transferencia del dinero.
174 víctimas identificadas
Hasta ahora, los fiscales han identificado a 174 ciudadanos estadounidenses afectados. La cifra de 37 millones de dólares corresponde al dinero sustraído que, según la acusación, acabó moviéndose por la entidad de Bahamas antes de llegar a USDT.
El caso pone el foco en la conexión entre el sistema bancario tradicional y los mercados de criptoactivos. Las transferencias internacionales pueden incorporar distintos intermediarios antes de que los fondos se conviertan en activos digitales, lo que complica seguir su rastro y determinar responsabilidades.
No se ha anunciado una nueva cifra de reembolso para las víctimas. Por tanto, el importe recuperado o pendiente de restitución no queda establecido en la información disponible. Las acusaciones fiscales describen la presunta ruta del dinero, pero no equivalen por sí solas a una resolución judicial definitiva.










