Los responsables del ataque contra Binance han iniciado movimientos para convertir en Bitcoin una parte de los fondos robados en Solana. Según la firma de análisis blockchain Lookonchain, los atacantes controlaban 970.522 SOL, valorados en unos 95,9 millones de dólares, y transfirieron 486.970 SOL —aproximadamente 46,4 millones— en el plazo de una hora.
Los fondos se mueven entre distintas redes
Las operaciones se realizaron mediante Relay Protocol, un servicio que permite intercambiar criptomonedas entre diferentes redes blockchain. El patrón observado por Lookonchain apunta a un intento de transformar los activos depositados en Solana en Bitcoin, aunque por ahora no se ha confirmado qué cantidad de BTC ha llegado finalmente a las direcciones de destino.
El uso de protocolos de interoperabilidad y servicios de intercambio complica el seguimiento del botín. Los atacantes pueden dividir los fondos, cambiar su composición y trasladarlos entre redes antes de intentar convertirlos en activos más líquidos o utilizarlos a través de otras plataformas.
El movimiento de SOL no es un episodio aislado. Lookonchain señala que los responsables del ataque ya habían intercambiado más de 130 criptomonedas alternativas durante este mismo domingo. A cambio obtuvieron unos 123.400 ETH y 1,69 millones de USDC, con un valor conjunto cercano a los 279 millones de dólares.
Una venta de tokens terminó prácticamente sin liquidez
La conversión de los activos no siempre se produjo en condiciones similares. Los atacantes vendieron más de 908.000 tokens PROM, cuyo valor teórico rondaba los cinco millones de dólares. Sin embargo, según Lookonchain, la operación apenas les reportó 71 dólares.
La diferencia se explica por la limitada liquidez de ese mercado. Una orden de semejante tamaño puede agotar rápidamente las órdenes de compra disponibles y provocar una fuerte desviación respecto al precio de referencia. En este caso, la falta de compradores impidió que los tokens pudieran venderse cerca de su valor teórico.
El FBI apunta a un grupo norcoreano
El FBI anunció el sábado 31 de octubre que su investigación apunta a piratas informáticos norcoreanos como responsables del ataque. La agencia estadounidense atribuye la operación al grupo TraderTraitor, al que también relaciona con el ataque contra Bybit ocurrido en febrero de 2025, en el que se robaron unos 1.500 millones de dólares.
De acuerdo con el FBI, los atacantes están tratando de convertir y desplazar el botín a través de varias redes blockchain y servicios de intercambio para ocultar el origen de los fondos. Las autoridades estadounidenses han pedido a las plataformas y a otros proveedores del sector que bloqueen las transacciones vinculadas a direcciones consideradas sospechosas.
Binance había comunicado que, con ayuda de otras entidades, se habían congelado unos 3.000 millones de dólares en criptomonedas robadas. Esa cifra no equivale a una recuperación de los fondos, pero sí limita temporalmente su capacidad de movimiento. Las transacciones detectadas por Lookonchain muestran que los atacantes todavía controlan una parte del botín.
La plataforma también comenzó a reanudar de forma gradual las retiradas de criptomonedas el domingo 1 de noviembre. Binance afirmó que alrededor del 95 % de los fondos de los clientes afectados vuelve a estar íntegramente respaldado y aseguró que recurrirá a recursos propios y fondos de seguros para evitar que los usuarios asuman las pérdidas.










