Uber ha probado una infraestructura basada en blockchain para gestionar su tesorería y mantener parte de sus fondos invertidos sin renunciar a disponer de ellos fuera del horario habitual de los mercados. En el ensayo, la compañía pudo recuperar parte del capital durante un fin de semana, una operativa que suele ser más difícil de ejecutar a través de los sistemas financieros tradicionales.
La prueba reunió a Uber con HSBC, Franklin Templeton, Tradeweb y Fireblocks. Todas las entidades utilizaron Canton Network, una red de blockchain diseñada específicamente para instituciones financieras. El objetivo era comprobar si una empresa puede rentabilizar su liquidez y, al mismo tiempo, conservar la capacidad de utilizarla cuando necesite afrontar pagos.
Depósitos y fondos monetarios registrados en blockchain
Durante el ensayo, Uber empleó depósitos bancarios digitales de HSBC para invertir en un fondo monetario gestionado por Franklin Templeton. Este tipo de fondos suele colocar el dinero en instrumentos financieros de corto plazo, como deuda pública, con el objetivo de generar una rentabilidad relativamente estable.
La particularidad de la operación fue que tanto los depósitos como las participaciones en el fondo quedaron representados digitalmente en la blockchain mediante un proceso de tokenización. No se trató, por tanto, de comprar Bitcoin (BTC) ni otros criptoactivos, sino de trasladar a un entorno digital instrumentos financieros convencionales.
Tradeweb canalizó las operaciones de inversión y Fireblocks proporcionó la tecnología necesaria para gestionar los monederos digitales. Cuando Uber decidió vender parte de la inversión, pudo volver a disponer del dinero incluso fuera del horario habitual de los mercados financieros. El pago y la transferencia del activo se procesaron de forma simultánea, lo que reduce el riesgo de que una de las partes entregue el dinero sin recibir el activo correspondiente, o al contrario.
El reto de rentabilizar la liquidez corporativa
Las grandes compañías necesitan conservar efectivo suficiente para pagar en cualquier momento a empleados, proveedores y otros socios comerciales. Pero los fondos que permanecen sin utilizar en una cuenta bancaria suelen ofrecer menos rentabilidad que aquellos colocados en productos financieros.
El problema aparece cuando el capital invertido no puede recuperarse de inmediato. Los fines de semana y las horas en las que los mercados permanecen cerrados pueden retrasar las operaciones, obligando a las empresas a mantener reservas adicionales de liquidez. Esa cautela aporta seguridad, aunque también deja una parte del dinero corporativo generando una rentabilidad menor.
La propuesta ensayada con blockchain busca reducir esa tensión. Si una empresa puede mantener más fondos invertidos y recuperar rápidamente el dinero cuando deba realizar un pago, podría necesitar menos efectivo ocioso en sus cuentas. Odette Rodrigues, responsable de distintas áreas de la gestión financiera de Uber, señaló que esta tecnología abre más posibilidades para obtener rentabilidad sin comprometer la capacidad de la compañía para cumplir sus obligaciones.
Un ensayo todavía lejos del uso generalizado
La prueba ya ha concluido con éxito, pero Uber todavía no utiliza esta tecnología a gran escala. Tampoco se han divulgado ni el volumen de dinero movilizado ni la rentabilidad adicional obtenida durante el ensayo.
La iniciativa refleja el interés creciente de empresas y entidades financieras por aplicar blockchain a operaciones habituales de tesorería, más allá del mercado de las criptomonedas. Las compañías participantes consideran el proyecto un primer paso hacia sistemas capaces de invertir, transferir fondos y ejecutar pagos durante las 24 horas del día, incluidos los periodos en los que los mercados financieros tradicionales no están operativos.











