Donald Trump contempla que los republicanos puedan perder el control del Congreso en las elecciones de mitad de mandato y ya ha descrito cuál sería su respuesta: utilizar el veto presidencial para bloquear las iniciativas legislativas demócratas. En una entrevista con The New York Post, el presidente afirmó que podría convertirse en «el señor del veto» si los demócratas recuperan una o las dos cámaras.
Un fragmento de la conversación fue emitido el domingo por Fox News, mientras que la entrevista completa estaba prevista para el lunes, en la víspera de los comicios. Preguntado por sus próximos pasos en caso de una derrota republicana, Trump sostuvo que los demócratas podrán presentar todas las propuestas que quieran, pero que él no estará obligado a firmarlas.
El veto como plan ante una derrota republicana
Según el presidente, una sucesión de vetos durante uno o dos meses podría forzar a los demócratas a sentarse a negociar. Sus declaraciones suponen un reconocimiento explícito de que contempla perder el control del Congreso, aunque también señaló que espera que ese escenario no llegue a producirse.
Los republicanos cuentan actualmente con mayoría tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado. Si pierden una de esas cámaras o ambas, Trump tendría muchas más dificultades para impulsar su agenda legislativa sin el respaldo demócrata. En ese contexto, el veto pasaría a ser una de sus principales herramientas políticas.
El presidente puede rechazar cualquier proyecto de ley aprobado por el Congreso. Para superar ese veto, las dos cámaras necesitan reunir una mayoría de dos tercios. La fuente considera casi seguro que los demócratas no alcanzarían ese umbral, incluso si logran imponerse en las elecciones.
La economía y los precios marcan la campaña
Los comicios del martes 3 de noviembre renovarán la totalidad de la Cámara de Representantes y aproximadamente un tercio del Senado. El resultado determinará quién controla el Congreso durante los dos años siguientes y, con ello, el margen de maniobra de la Casa Blanca para aplicar sus políticas.
Las encuestas otorgan a los demócratas buenas posibilidades de recuperar la Cámara de Representantes, mientras que la batalla por el Senado aparece más abierta. El principal foco de preocupación para los republicanos son los precios. El coste de la vida sigue siendo una de las cuestiones que más pesa entre los votantes, y la guerra con Irán ha contribuido a elevar la factura energética.
Trump ha respondido con una campaña de mítines electorales. El domingo participó en actos en Kansas y Iowa, dos estados tradicionalmente republicanos. La elección de esos territorios refleja, según la fuente, el temor del partido a sufrir un deterioro de sus resultados incluso en zonas consideradas favorables.
En sus discursos, el presidente describe la economía como excepcionalmente sólida. Las encuestas, sin embargo, muestran que los votantes perciben principalmente una pérdida de poder adquisitivo. Si los demócratas recuperan la mayoría, los presupuestos, el gasto público y la política económica podrían convertirse en los principales escenarios de confrontación.
Trump vuelve a plantear un tercer mandato
Durante la misma entrevista, Trump también volvió a referirse a la posibilidad de optar a un tercer mandato presidencial. Dijo que le gustaría presentarse de nuevo, aunque admitió que la Constitución estadounidense no lo permite.
La 22.ª enmienda establece que una persona no puede ser elegida presidente más de dos veces. Trump se encuentra actualmente en su segundo mandato, por lo que la normativa vigente le impediría volver a concurrir. Por ahora, la prioridad política está en las elecciones de mitad de mandato y en el equilibrio de poder que dejen en el Congreso.












