Las expectativas de un alivio para la liquidez de Bitcoin a final de año dependen de cómo evolucionen los flujos de caja y los costes de financiación del Tesoro, en un contexto en el que ya se contempla una reconstrucción de efectivo de unos 150.000 millones de dólares durante el primer trimestre.
El flujo de caja será la variable decisiva
La posible mejora de las reservas hacia el cierre del ejercicio no está garantizada. Su alcance dependerá de los movimientos reales de efectivo y del precio que tenga para el Tesoro captar financiación. Ambos factores determinarán cuánto dinero puede volver al sistema y con qué rapidez.
La referencia a una reconstrucción de caja de 150.000 millones de dólares corresponde a una previsión para el primer trimestre. Por tanto, cualquier expectativa de alivio antes de esa fecha tendrá que confirmarse mediante los flujos efectivos, no solo a través de las estimaciones actuales.
Una expectativa condicionada para el mercado cripto
Para Bitcoin, el escenario de final de año queda así vinculado a una variable macroeconómica concreta: la liquidez disponible. La hipótesis de un mayor apoyo derivado de la posición de caja del Tesoro deberá medirse frente a los costes de financiación y a la evolución efectiva de sus saldos.
El punto central es que la reconstrucción de efectivo prevista para el primer trimestre ya forma parte de las expectativas del mercado. Cualquier alivio adicional a corto plazo dependerá de que los datos reales de caja y financiación acompañen esas previsiones.







