Fidelity identifica cuatro cotizadas europeas con potencial a largo plazo en un momento en el que considera que las acciones estadounidenses cotizan a valoraciones cada vez más exigentes. Marcel Stötzel, gestor del Fidelity European Fund, señala a ASML, Schneider Electric, Roche y Hensoldt como compañías bien posicionadas ante varias tendencias: el desarrollo de la inteligencia artificial (IA), el aumento de la demanda eléctrica y el mayor gasto europeo en defensa.
Una brecha de valoración favorable a Europa
En una entrevista con Morningstar, Stötzel sostiene que la diferencia de valoración entre las compañías estadounidenses y las europeas ha alcanzado niveles excepcionales. Según su análisis, empresas comparables de Wall Street suelen cotizar con múltiplos considerablemente superiores a los de sus equivalentes europeos.
El gestor también cuestiona la idea de que las cotizadas europeas dependan principalmente de la evolución económica del continente. Solo un tercio de los ingresos de las empresas incluidas en el índice MSCI Europe procede de Europa, mientras que los dos tercios restantes se generan fuera de la región.
A esta disparidad se suma, en su opinión, el margen que todavía tiene Europa para aumentar la inversión pública. Alemania aparece como uno de los países con mayor capacidad para elevar el gasto en defensa e infraestructuras. Stötzel también observa oportunidades en compañías de crecimiento y calidad que fueron penalizadas por la subida de los tipos de interés y que ahora presentan valoraciones más atractivas.
ASML y Schneider Electric, expuestas a la expansión de la IA
ASML es una de las principales apuestas del gestor. La empresa neerlandesa fabrica los equipos utilizados para producir semiconductores y mantiene un dominio casi absoluto en las máquinas de litografía ultravioleta extrema (EUV), necesarias para fabricar los chips más avanzados.
Sin embargo, Stötzel considera que el mercado puede estar infravalorando otra ventaja de ASML: su capacidad para aumentar los precios. Según el gestor, la compañía ha aplicado subidas inferiores a las de otras empresas del sector de los semiconductores. Por ello, estima que tendría margen para recuperar terreno durante los próximos dos o tres años, con un posible efecto positivo sobre el crecimiento de sus ingresos.
Schneider Electric ocupa también un lugar destacado en la selección. La compañía francesa suministra equipos eléctricos e infraestructuras para centros de datos y redes eléctricas, dos áreas directamente relacionadas con el crecimiento de la IA.
La expansión de los centros de datos está elevando la demanda de electricidad, mientras que muchas redes eléctricas tienen varias décadas de antigüedad y necesitan ser renovadas. Stötzel cree que Schneider puede beneficiarse de ambas tendencias. La empresa, que colabora con Nvidia, proporciona prácticamente todos los equipos necesarios para los centros de datos, con la excepción de los propios chips.
El gestor añade que los bancos europeos también podrían beneficiarse de forma indirecta de la IA. La automatización de tareas administrativas les permitiría reducir costes y mejorar sus márgenes de beneficio.
Roche y Hensoldt completan la selección
En el sector farmacéutico, Stötzel destaca a la suiza Roche. Mientras varios competidores afrontan dificultades para desarrollar nuevos medicamentos de éxito, el gestor considera que Roche cuenta con una de las carteras de fármacos en desarrollo más sólidas de la industria farmacéutica europea. También sitúa a la compañía entre las más avanzadas en la aplicación de la IA a la investigación de medicamentos.
La visión sobre el sector, no obstante, puede cambiar con rapidez. Fidelity ya vendió su participación en Novo Nordisk debido a sus dudas sobre el desarrollo de nuevos fármacos.
La cuarta compañía es la alemana Hensoldt, especializada en electrónica de defensa, sistemas de radar y tecnología de defensa aérea. Fidelity compró recientemente acciones de la empresa después de la fuerte corrección sufrida por el sector europeo de defensa.
Stötzel vincula el posicionamiento de Hensoldt con la creciente necesidad de Europa de protegerse frente a drones y otras armas modernas. También prevé un fuerte aumento del presupuesto alemán de defensa durante los próximos años. A su juicio, Hensoldt ofrece una valoración más atractiva que algunas compañías de mayor tamaño, como Rheinmetall, porque el análisis no depende únicamente del crecimiento esperado, sino también del precio que pagan los inversores por sus acciones.











