Morgan Stanley ha comenzado a tokenizar acciones estadounidenses y bonos del Tesoro a través del servicio de Depository Trust & Clearing Corporation (DTCC), uno de los principales operadores de la infraestructura de liquidación de Wall Street. La iniciativa todavía se encuentra en fase de prueba, pero permite transferir estos activos entre monederos de una forma similar a la utilizada con las criptomonedas.
El banco de inversión comunicó su incorporación al proyecto en X el 3 de noviembre, una semana después de que la DTCC pusiera en marcha su servicio de tokenización, denominado Tokenization Service (DTS), el 28 de octubre. Morgan Stanley figura entre las primeras grandes entidades en utilizarlo para convertir valores estadounidenses en representaciones digitales sobre una cadena de bloques.
Tokens respaldados por valores mantenidos en custodia
El modelo de la DTCC no sustituye las acciones o los bonos originales por activos digitales independientes. Su filial Depository Trust Company (DTC) emite los tokens a partir de los valores que mantiene en custodia, por un importe de unos 114 billones de dólares. El activo tradicional permanece, por tanto, en la infraestructura habitual, mientras el token actúa como una representación transferible de la propiedad.
Según la información de la DTCC, los tokens conservan los mismos derechos y la misma protección para el inversor que los valores originales. Los participantes pueden pasar sus activos del formato tradicional al digital y realizar también el proceso inverso. Además, pueden enviar los tokens a sus propios monederos.
La entidad de liquidación sostiene que este sistema puede acelerar la negociación y facilitar la transferencia de activos utilizados como garantía. Para Morgan Stanley, la prueba servirá también para evaluar cómo se integran los valores tokenizados en la infraestructura de mercado ya existente.
Amy Oldenburg, responsable de estrategia de activos digitales de Morgan Stanley, ha señalado que la experiencia práctica obtenida con el proyecto permitirá orientar el desarrollo de los servicios de activos digitales del banco a medida que evolucione el mercado.
Un servicio reservado a bancos e intermediarios
El DTS no está abierto directamente a los inversores particulares. El acceso corresponde a bancos e intermediarios bursátiles, que podrán ofrecer los tokens a sus propios clientes. En la práctica, los inversores tendrán que acceder a estos activos mediante su banco o una aplicación de inversión, del mismo modo que normalmente no compran acciones directamente en la bolsa.
Veinte entidades se sumaron al servicio en su lanzamiento. Entre ellas se encuentran JPMorgan, Citi y Bank of America, además de Barclays, BNP Paribas y UBS. También participan intermediarios como Alpaca, DriveWealth y Edward Jones. Alpaca y DriveWealth proporcionan infraestructura de compraventa de acciones para distintas aplicaciones de inversión.
Morgan Stanley pretende dar un paso adicional y ofrecer negociación de acciones tokenizadas en el primer trimestre de 2027 a través de Trajectory Cross, su propia plataforma de negociación al margen de las bolsas oficiales. El banco había situado inicialmente ese objetivo en la segunda mitad de 2026. Oldenburg explicó que la infraestructura necesaria continúa en desarrollo.
La tokenización busca espacio en el mercado estadounidense
La entrada de Morgan Stanley se produce mientras la tokenización gana presencia en Estados Unidos, aunque el mercado sigue siendo reducido. A mediados de septiembre, el valor de las acciones tokenizadas rondaba los 4.400 millones de dólares, aproximadamente el 0,004 % de los activos que la DTC mantiene en custodia.
Hasta ahora, buena parte de la negociación de acciones estadounidenses tokenizadas se había producido fuera del país. Es el caso de los xStocks de Backed, disponibles en Kraken, que están respaldados uno a uno por acciones reales, pero no conceden derechos de accionista como el voto. Además, los inversores estadounidenses no pueden adquirirlos.
El marco regulatorio también está cambiando. Desde este otoño, la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos (SEC) permite operar a plataformas de tokenización en el país mediante una exención temporal de cinco años. En esos casos, los tokens deben ofrecer los mismos derechos que las acciones ordinarias, incluidos los dividendos y el voto, y las compañías disponen de 30 días para presentar objeciones.
En OKXICE, la plataforma creada por OKX e Intercontinental Exchange (ICE), matriz de la Bolsa de Nueva York, 56 compañías ya han ejercido esa posibilidad, entre ellas Tesla y SpaceX. El servicio de la DTCC opera bajo una autorización específica de la SEC concedida en diciembre de 2025 y, según la información disponible, no establece un plazo para presentar objeciones.










