Ethereum podría completar a finales de 2028 la transición hacia una arquitectura de seguridad resistente a los ataques cuánticos, según el desarrollador Justin Drake. El plazo adelantaría en un año el objetivo oficial de la Fundación Ethereum, que mantiene diciembre de 2029 como fecha de referencia para adoptar estas medidas.
Drake presentó su propuesta el martes durante la inauguración de Devcon 8, celebrada en Bombay (India). El investigador de la Fundación Ethereum planteó que la red debería estar preparada, como muy tarde, en diciembre de 2028 frente a las futuras amenazas asociadas tanto a los ordenadores cuánticos como a la inteligencia artificial.
Una amenaza todavía lejana, pero difícil de fechar
Los ordenadores cuánticos aún no representan un riesgo inmediato para Ethereum ni para el conjunto del mercado de criptomonedas. Sin embargo, su eventual desarrollo podría permitir vulnerar algunos de los sistemas criptográficos que protegen los monederos digitales y las transacciones.
El momento en que estas máquinas alcancen capacidad suficiente para comprometer esas defensas se conoce como el “día Q”. No existe una fecha precisa para ese escenario. La incertidumbre lleva a la Fundación Ethereum a contemplar la posibilidad de que los ordenadores cuánticos constituyan una amenaza seria hacia 2030, lo que explica el interés por completar la transición antes de que llegue ese punto.
La propuesta de Drake no modifica por ahora el calendario oficial de la Fundación. Diciembre de 2029 continúa siendo su fecha objetivo, mientras los desarrolladores estudian si pueden terminar los trabajos un año antes.
Una transición que afecta a varias capas de Ethereum
La adaptación no se limita a sustituir un único sistema criptográfico. Ethereum tendría que incorporar nuevas firmas digitales y mecanismos de transacción diseñados para resistir ataques realizados con ordenadores cuánticos.
Los cambios alcanzarían tres áreas esenciales de la red: el procesamiento de las transacciones, la validación y el almacenamiento de datos. Esta amplitud hace que la migración requiera varias modificaciones relevantes y no pueda resolverse mediante una sola actualización del protocolo.
El calendario de trabajo contempla aproximadamente cinco grandes actualizaciones después de Glamsterdam, cuya llegada se espera en torno a diciembre de 2026. Posteriormente, en enero de 2027, la Fundación Ethereum prevé revisar el estado de los preparativos junto con expertos externos en computación cuántica.
Esa evaluación servirá para medir el avance de las soluciones y valorar si la red está en condiciones de acelerar el proceso. Hasta entonces, la fecha de 2028 defendida por Drake representa una aspiración dentro de la comunidad de desarrolladores, no un nuevo compromiso oficial de Ethereum.
El objetivo es evitar una reacción tardía
La estrategia parte de una premisa: aunque el riesgo todavía no se haya materializado, la preparación exige tiempo y cambios coordinados en distintos componentes de la cadena de bloques. Ethereum busca así no esperar a que los ordenadores cuánticos sean capaces de romper las protecciones actuales para iniciar la migración.
La diferencia entre ambos calendarios —diciembre de 2028 en la propuesta de Drake y diciembre de 2029 en el plan oficial— refleja la presión por anticiparse a un escenario cuya fecha exacta nadie puede determinar. Por ahora, la red mantiene su hoja de ruta vigente mientras continúa el trabajo técnico para desarrollar e implantar una seguridad resistente a los ataques cuánticos.










