XRP ha perdido cerca de un 10% en las últimas 24 horas y se sitúa en torno a los 1,18 dólares, en una nueva muestra de la presión vendedora que afecta al mercado de criptomonedas. La caída llega después de que el token hubiera recuperado algo de terreno a comienzos de semana y coincide con el fuerte retroceso registrado por las bolsas estadounidenses.
Las criptomonedas siguen el desplome de Wall Street
El deterioro del mercado comenzó el jueves, poco después de la apertura de Wall Street. Las compañías tecnológicas concentraron las mayores pérdidas y arrastraron a los principales índices: el S&P 500 terminó la sesión con un descenso del 4,4%, mientras que el Nasdaq 100 retrocedió un 6,4%.
Las empresas vinculadas a las grandes inversiones en inteligencia artificial fueron especialmente castigadas. Nvidia se dejó más de un 9% y uno de los principales índices bursátiles de semiconductores llegó a caer un 12%. El movimiento reflejó un repliegue generalizado de los inversores frente a los activos considerados de mayor riesgo.
El mercado cripto no quedó al margen. Bitcoin (BTC) perdió alrededor de un 6% y se aproximó a los 75.000 dólares, mientras que Ethereum (ETH) también registró fuertes pérdidas. En ese contexto, XRP amplificó el retroceso y borró la tímida recuperación que había iniciado a principios de semana.
El resultado electoral añade incertidumbre al mercado
La oleada de ventas está relacionada, según la información disponible, con las elecciones legislativas de mitad de mandato celebradas el martes en Estados Unidos. El Partido Demócrata obtuvo la mayoría tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado, un resultado que ha llevado a los inversores a valorar sus posibles efectos sobre la industria tecnológica y el sector de los activos digitales.
Una de las principales preocupaciones se refiere a las normas que podrían afectar a la construcción de centros de datos para inteligencia artificial. El elevado consumo de electricidad y agua de estas instalaciones ha generado críticas, y los inversores temen que nuevas restricciones puedan ralentizar la expansión de las empresas del sector.
Ese temor contribuyó a intensificar las ventas de acciones tecnológicas y, posteriormente, se trasladó a las criptomonedas. En fases de incertidumbre, los inversores suelen reducir su exposición a activos de riesgo, entre ellos las acciones y los criptoactivos.
El resultado electoral también puede influir en las expectativas sobre la política estadounidense para las criptomonedas. La Administración de Donald Trump había ofrecido un respaldo político más favorable al sector, mientras que los demócratas defienden controles más estrictos en algunos ámbitos y una mayor protección para los inversores. Ese escenario podría retrasar los planes destinados a flexibilizar la regulación, aunque el resultado no implica necesariamente un endurecimiento inmediato de las normas.
La atención se traslada a Wall Street y al empleo
La evolución de XRP dependerá en buena medida de la reacción de los mercados financieros en la siguiente sesión bursátil estadounidense. Las bolsas volverán a abrir a las 15:30 horas, en horario peninsular español, y los inversores comprobarán si las fuertes pérdidas provocan compras tras el ajuste o si continúa la presión vendedora.
Ese mismo día está prevista la publicación del informe de empleo de octubre en Estados Unidos. Sus datos pueden modificar las expectativas sobre los tipos de interés y repercutir tanto en la renta variable como en el mercado de criptomonedas.
Una recuperación de los valores tecnológicos podría ofrecer cierto alivio a XRP. En cambio, otra jornada de descensos intensos en Wall Street aumentaría el riesgo de que el mercado cripto afronte el fin de semana bajo un clima de pesimismo.










