Un proyecto de criptomonedas respaldado por la Bolsa de Nueva York afronta un rechazo del 90% y un problema de liquidez de 92 dólares, según la información de referencia. El riesgo se centra ahora en quién aportará los fondos necesarios para poner en marcha las reservas previstas.
El operador no aportará liquidez
En un aviso fechado el 4 de noviembre, el operador del proyecto y sus entidades afiliadas comunicaron que se abstendrán de proporcionar liquidez. La decisión deja en manos de participantes externos elegibles el suministro de los fondos para los grupos de liquidez planificados.
El cambio afecta directamente a la estructura prevista para el proyecto. En lugar de contar con el operador o con compañías vinculadas para sostener esas reservas, la iniciativa dependerá de terceros que cumplan los requisitos establecidos. La fuente no detalla qué entidades podrían asumir esa función ni cuánto capital estaría finalmente disponible.
Un obstáculo para el plan de tokenización
La falta de liquidez llega mientras el proyecto intenta avanzar en su estrategia de tokenización. La retirada del operador y de sus afiliadas introduce una incertidumbre adicional sobre la capacidad de los grupos previstos para funcionar con profundidad suficiente.
La información disponible también vincula el caso con un rechazo del 90% y con un problema de liquidez de 92 dólares, aunque no ofrece más detalles sobre el cálculo, el activo afectado o el alcance exacto de esas cifras. Por ahora, el elemento confirmado es el cambio de responsabilidad: la liquidez ya no será aportada por el operador ni por sus afiliadas, sino por participantes externos elegibles.
El aviso del 4 de noviembre deja así pendiente la ejecución del proyecto hasta conocer si esos participantes acudirán y con qué recursos. Sin esa aportación, el plan de tokenización queda condicionado por una fuente de liquidez que todavía no está identificada públicamente.












