El 31 de diciembre de 2026 marcará un punto de control especialmente relevante para los titulares de criptomonedas en Colombia. Ese día termina el año gravable que se declarará en 2027 y, al mismo tiempo, quedarán fijados los datos correspondientes al primer ejercicio que los proveedores de servicios de criptoactivos deberán reportar a la DIAN.
La obligación nace de la Resolución DIAN 000240 del 24 de diciembre de 2025, que incorpora el estándar CARF de la OCDE para informar sobre usuarios y operaciones. El primer periodo sujeto a reporte será 2026 y la información deberá presentarse en mayo de 2027. Además, Colombia figura entre los países que comenzarán a intercambiar estos datos con otras jurisdicciones durante 2027.
La documentación que conviene reunir antes del cierre
1. Descargar el historial de cada plataforma. El primer paso consiste en exportar los registros de compras, ventas, intercambios entre criptomonedas, depósitos y retiros realizados durante 2026. La revisión debe incluir también los exchanges que ya no se utilizan. Guardar cada archivo identificado con el nombre de la plataforma y el año puede resultar determinante si una cuenta es bloqueada o un proveedor deja de operar.
2. Registrar los saldos a 31 de diciembre. El patrimonio se determina con corte a esa fecha. Por ello, es conveniente conservar capturas o certificados de saldo de cada exchange y de las billeteras propias, siempre con la fecha visible. Si no fuera posible hacerlo el último día del año, la fuente recomienda tomar la referencia el primer día hábil siguiente.
3. Reconstruir el costo fiscal. La subida de valor de una criptomoneda no se grava hasta que se vende o se intercambia, según el Concepto Unificado de la DIAN sobre criptoactivos 018075 de 2023. Para calcular el resultado fiscal cuenta lo pagado por el activo, no su valor de mercado actual. Ese coste no lo proporcionan necesariamente las plataformas: debe acreditarlo el contribuyente con su propia documentación.
4. Revisar los cambios entre criptomonedas. Convertir ETH en USDT, o una criptomoneda en otra, se considera una permuta. A efectos fiscales, la operación equivale a vender el activo entregado, aunque no se hayan recibido pesos. Por eso, los intercambios realizados durante 2026 pueden haber generado resultados que no aparecen en una revisión limitada a las retiradas de dinero fiat.
Las operaciones y los umbrales que pueden cambiar la declaración
5. Separar los activos según su antigüedad. La fecha de adquisición de cada lote tiene importancia. Si una criptomoneda mantenida como activo fijo se vende después de más de dos años, la utilidad se trata como ganancia ocasional. En los demás casos, se considera renta ordinaria, de acuerdo con el criterio recogido por la DIAN.
6. Conservar las pruebas de las operaciones P2P. Estas transacciones no siempre generan un certificado completo. Los extractos bancarios que reflejen pagos y cobros deben relacionarse con las órdenes correspondientes. La consignación recibida por una venta se suma para el cálculo del tope de consignaciones, aunque la ganancia obtenida sea muy inferior.
7. Comparar los datos con los topes de 2026. La UVT para 2026 es de 52.374 pesos. Deberán revisarse los umbrales de declaración de renta de 2027: patrimonio bruto superior a 4.500 UVT, equivalentes a 235.683.000 pesos, o ingresos brutos, consignaciones, compras, consumos o consumos con tarjeta de crédito por encima de 1.400 UVT, es decir, 73.323.600 pesos. Las criptomonedas forman parte del patrimonio aunque no se hayan vendido.
Por qué no conviene esperar a la declaración
8. Consultar a un contador antes del cierre. Algunas decisiones dejan de estar disponibles cuando termina el año. La venta de criptomonedas con pérdidas, por ejemplo, puede modificar el resultado fiscal de 2026, aunque el efecto dependerá del caso concreto y de las reglas aplicables a la compensación de pérdidas.
La declaración correspondiente se presentará entre agosto y octubre de 2027. Para entonces, sin embargo, el ejercicio ya estará cerrado: quedará preparar y reportar las cifras, no alterar las operaciones realizadas durante 2026. La combinación entre el nuevo reporte de los exchanges y el intercambio internacional de información eleva la importancia de conservar historiales, saldos y justificantes de forma ordenada.












