Amundi ha lanzado en Ethereum (ETH) una clase de participaciones tokenizada de su fondo de renta variable Amundi Core STOXX Europe 600. La operación convierte a la mayor gestora de activos de Europa en una de las primeras grandes firmas en llevar la tokenización más allá de los fondos monetarios y la deuda pública a corto plazo, que hasta ahora han concentrado la actividad de Wall Street.
El fondo replica el STOXX Europe 600, un índice compuesto por 600 empresas europeas cotizadas de distintos tamaños. La nueva clase, desarrollada por CACEIS —proveedor de servicios para fondos de inversión—, representa las participaciones mediante títulos digitales registrados en una cadena de bloques.
Una clase tokenizada para un fondo ya existente
La tokenización no cambia el fondo de referencia, que continúa disponible a través de los canales habituales. Su objetivo es trasladar el registro y parte de la operativa a una infraestructura basada en blockchain. Amundi sostiene que este formato puede facilitar el acceso al producto y agilizar la liquidación al reducir trámites administrativos.
Según la gestora, una operación que normalmente puede tardar varios días cuando se realiza a través de un banco podría completarse casi al instante en una cadena de bloques. La firma no ha revelado, sin embargo, el patrimonio captado por esta nueva clase de participaciones.
Amundi administra unos 2,6 billones de euros y ya había incorporado productos vinculados al efectivo a redes blockchain. En noviembre de 2025 lanzó un fondo monetario denominado en euros, con inversiones en deuda a corto plazo, y ha señalado que prevé ampliar su oferta de fondos tokenizados.
Europa intenta ganar terreno frente a Estados Unidos
El movimiento llega en un momento en el que el sector financiero europeo advierte del retraso de la región frente a Estados Unidos en la aplicación de la tecnología de registro distribuido a los mercados de capitales.
Las grandes firmas estadounidenses han centrado sus iniciativas principalmente en fondos monetarios y valores de deuda pública a corto plazo. BlackRock lanzó en 2024 el BlackRock USD Institutional Digital Liquidity Fund (BUIDL), disponible en unas once redes de cadenas de bloques. Franklin Templeton se adelantó en 2021 con BENJI, desplegado principalmente en Stellar (XLM). JPMorgan, Fidelity, UBS y WisdomTree también han elegido Ethereum para algunos de sus productos, mientras State Street opera junto con Galaxy en Solana (SOL) y Stellar.
A pesar de la participación de estos grupos, el volumen sigue siendo reducido en comparación con el tamaño de las gestoras. BUIDL, uno de los productos más destacados, reunía unos 1.870 millones de dólares, según RWA.xyz. Esa cifra equivale al 0,01% de los 15,5 billones de dólares que gestiona BlackRock.
Un mercado de acciones tokenizadas todavía dominado por EE. UU.
La presión para acelerar en Europa también responde al crecimiento del mercado de acciones tokenizadas, cuyo valor rondaba los 4.240 millones de dólares el miércoles, casi un 27% más que un mes antes, de acuerdo con RWA.xyz. Los diez productos de mayor tamaño estaban vinculados a empresas o valores estadounidenses, entre ellos SpaceX y Alphabet, mientras que la presencia de acciones europeas seguía siendo mínima.
En abril, 39 empresas y asociaciones sectoriales, entre ellas Nasdaq y Boerse Stuttgart, remitieron una carta a Bruselas para pedir cambios en el régimen piloto de tecnología de registro distribuido (DLT). Este marco europeo permite probar la negociación de valores mediante cadenas de bloques, pero actualmente limita a unos 500 millones de euros el valor de los fondos y acciones que pueden acogerse a él.
Las entidades reclaman elevar ese umbral hasta un límite global de 150.000 millones de euros y eliminar la fecha de caducidad de las autorizaciones. La decisión de Bruselas determinará en parte hasta qué punto iniciativas como la de Amundi pueden ampliarse en el mercado europeo.











