Morgan Stanley ha reducido de 258 a 120 dólares su precio objetivo para Coinbase, un recorte del 53%. El banco de inversión también ha cambiado su recomendación sobre la plataforma, de neutral a negativa, ante el deterioro de los ingresos procedentes de la negociación de criptomonedas y la falta de señales claras de una recuperación próxima.
Menos ingresos y una recuperación más lenta
La revisión fue comunicada el lunes 2 de noviembre por Michael Cyprys, analista de Morgan Stanley. Coinbase depende en buena medida de las comisiones que cobra a sus clientes cuando compran o venden activos digitales, por lo que una menor actividad en el mercado repercute directamente en sus cuentas.
Los resultados del tercer trimestre ya habían quedado por debajo de las expectativas del banco. Coinbase registró unos ingresos de 1.220 millones de dólares, aproximadamente un 6% menos de lo que había previsto Morgan Stanley. A partir de ese dato, la entidad considera que la recuperación del negocio de negociación puede tardar más de lo estimado inicialmente.
Morgan Stanley ha recortado un 28% su previsión de ingresos para 2027 y un 18% la correspondiente a 2028. Las estimaciones de beneficios también han sido revisadas de forma significativa a la baja. Pese a estas rebajas, el banco sigue describiendo a Coinbase como una de las compañías más sólidas del sector de las criptomonedas. El problema, según Cyprys, es que ha aumentado el riesgo de que sus acciones continúen cayendo.
El impacto de la actividad y el caso Binance
La presión sobre Coinbase no se limita a la evolución de los precios de las criptomonedas. Incluso una eventual recuperación de Bitcoin no garantizaría que los inversores retomaran el ritmo de operaciones anterior. Para la plataforma, el volumen negociado es un factor esencial porque determina buena parte de los ingresos por comisiones.
En este contexto, el ataque informático sufrido recientemente por Binance ha añadido preocupación sobre las plataformas centralizadas de intercambio. Según las informaciones recogidas en la fuente, los atacantes sustrajeron criptomonedas valoradas en unos 6.300 millones de dólares. Coinbase no se vio afectada directamente, pero Morgan Stanley teme que el incidente debilite la confianza general en este tipo de compañías.
Ese deterioro de la confianza podría llevar a los inversores particulares a operar con más cautela y hacer que las grandes entidades financieras sean más prudentes al utilizar plataformas de criptomonedas. Para Coinbase, ambas tendencias supondrían una presión adicional sobre la actividad de negociación y, por extensión, sobre sus ingresos.
La incertidumbre política se suma al escenario
La rebaja de Morgan Stanley se produjo antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato celebradas en Estados Unidos el martes 3 de noviembre. En esos comicios, los demócratas obtuvieron la mayoría tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado, un resultado que puede influir en el futuro de la regulación de las criptomonedas en el país.
El presidente Donald Trump y los republicanos defendían conceder un mayor margen de actuación al sector, pero el nuevo equilibrio político puede complicar la aprobación de esos planes. La elección no fue, por tanto, la causa de la recomendación inicial de Morgan Stanley, aunque sí introdujo una fuente adicional de incertidumbre para Coinbase.
Gus Galá, analista de Monness, Crespi, Hardt & Co., también anticipa un periodo difícil para la compañía. En su valoración, 2027 podría volver a ser un año complicado y todavía no está claro qué marco normativo para las criptomonedas terminará aprobándose en Estados Unidos. Coinbase afronta así un doble reto: recuperar la actividad de negociación y demostrar que puede mejorar su rentabilidad en un entorno de menor volumen y mayor incertidumbre regulatoria.












