Estados Unidos mantendrá en US$3.000 el umbral que activa las obligaciones de registro y transmisión de datos para las transferencias internacionales de dinero y criptomonedas. FinCEN y la Reserva Federal retiraron el viernes 6 de noviembre una propuesta de 2020 que pretendía reducirlo a US$250 para los envíos que comienzan o terminan fuera del país.
La propuesta que queda sin efecto
La iniciativa conjunta se publicó en el Federal Register el 27 de octubre de 2020. Su principal cambio habría sido aplicar el umbral de US$250 a las transferencias internacionales, mientras que las operaciones dentro de Estados Unidos habrían seguido sujetas al límite de US$3.000.
La medida también buscaba precisar que estas obligaciones alcanzaban a las monedas virtuales convertibles, como bitcoin, y a los activos digitales con curso legal. En la práctica, el importe que habría activado los requisitos para una transferencia internacional habría sido doce veces inferior al vigente.
La propuesta recibió 2.882 comentarios. Según TFTC, la mayoría se oponía a la reducción del umbral. Entre las críticas, Ji Hun Kim, director ejecutivo del Crypto Council for Innovation, sostuvo que el cambio habría impuesto una carga excesiva a las instituciones. Coin Center, por su parte, advirtió de que las operaciones habituales podían quedar sometidas a una vigilancia financiera sin orden judicial.
Qué establecen ahora la regla de viaje y la de registro
La llamada regla de viaje obliga a la entidad que ordena una transferencia a enviar a la siguiente institución los datos del remitente, incluidos su nombre, dirección y cuenta. La regla de registro exige conservar esa información. Ambas se aplican actualmente a partir de US$3.000, tanto para las transferencias internacionales como para las nacionales según el marco descrito en la fuente.
La retirada no elimina ninguna de estas obligaciones ni modifica por sí misma los procedimientos de verificación de identidad que utilizan bancos, remesadoras y plataformas reguladas. Tampoco altera los límites internos que cada exchange pueda establecer.
FinCEN justificó la decisión por el tiempo transcurrido desde la publicación de la propuesta y por los cambios registrados desde entonces en la industria de las criptomonedas y en el marco legal. La agencia señaló que cualquier reforma futura deberá tener en cuenta ese nuevo contexto y recoger de nuevo la opinión del público.
El aviso de retirada figura en la sala de inspección pública del Federal Register con el número de documento 2026-22809. Según la información citada, su publicación y entrada en vigor están previstas para el lunes 9 de noviembre. Las agencias no han cerrado la puerta a presentar otra propuesta, posiblemente adaptada a la regulación de las stablecoins y a la política estadounidense sobre activos digitales, aunque tendría que superar un nuevo periodo de comentarios.
Qué implica para las remesas y los exchanges
Una persona que reciba entre US$250 y US$3.000 desde Estados Unidos a través de un banco o una remesadora no queda sujeta al requisito adicional que habría introducido la norma retirada. En el caso de las transferencias de criptoactivos entre un exchange estadounidense y otro situado en otro país, el umbral de referencia también permanece en US$3.000 para las plataformas reguladas.
La decisión solo afecta al marco estadounidense. Las entidades de otros países pueden exigir información sobre el origen o el destino de los fondos conforme a sus propias normas, con independencia del importe. En España y la Unión Europea, el Reglamento (UE) 2023/1113 exige desde el 30 de diciembre de 2024 que los proveedores de criptoactivos acompañen cada transferencia con los datos del ordenante y del beneficiario, sin establecer un importe mínimo.
La retirada de la propuesta tampoco implica que las remesas sean más baratas: las fuentes consultadas no atribuyen ningún cambio en las comisiones a esta decisión.










