Grecia aplicará desde el 1 de enero de 2027 un impuesto del 10% sobre las ganancias obtenidas con Bitcoin y otras criptomonedas. El Parlamento griego aprobó la nueva ley tributaria el jueves 5 de noviembre, que establece también un tratamiento específico para los ingresos procedentes del staking, los préstamos de criptoactivos y la aportación de liquidez a protocolos de finanzas descentralizadas (DeFi).
Un impuesto del 10% sobre las ganancias
La norma gravará las ganancias derivadas de la venta de criptomonedas a cambio de euros. El tipo será del 10% y se aplicará a partir de 2027. Los contribuyentes cuyas ganancias anuales no superen los 500 euros quedarán exentos.
El umbral funciona como una condición de acceso a la exención: si las ganancias rebasan los 500 euros, la totalidad del beneficio quedará sujeta al impuesto. Así, una persona que obtenga 400 euros de ganancias no tendrá que pagar. En cambio, quien registre una ganancia de 1.000 euros deberá abonar 100 euros.
La obligación tributaria no se limitará a las operaciones de venta por euros. El uso de criptomonedas para pagar productos o servicios también podrá generar una obligación fiscal, según recoge la ley aprobada por el Parlamento.
Staking, préstamos y liquidez tributarán al 15%
Los ingresos vinculados a determinadas actividades del ecosistema cripto tendrán un tipo superior, del 15%. La medida afecta a las remuneraciones obtenidas mediante staking, a los ingresos procedentes de préstamos de criptomonedas y a las ganancias por aportar liquidez a plataformas DeFi.
En el caso del staking, los inversores reciben una remuneración por destinar sus criptomonedas al funcionamiento de una red de cadena de bloques. La ley distingue así entre las ganancias obtenidas con la venta de activos y los ingresos generados por servicios o actividades relacionadas con ellos.
El texto también permite compensar durante un máximo de cinco años las pérdidas anuales superiores a 500 euros con ganancias futuras. Además, bajo determinadas condiciones, los inversores tendrán doce meses para declarar ganancias de ejercicios anteriores que no hubieran comunicado. La regularización podrá realizarse sin multas ni intereses por la presentación fuera de plazo, aunque el impuesto deberá pagarse dentro de los 60 días siguientes.
La tributación de los intercambios entre criptomonedas sigue pendiente
Uno de los puntos que todavía no está completamente definido es el tratamiento de los intercambios entre criptomonedas. El Ministerio de Finanzas griego sostiene que operaciones como cambiar Bitcoin por Ethereum (ETH) no estarán sujetas al impuesto. Sin embargo, el servicio de asesoramiento científico del Parlamento considera que la redacción de la ley admite una interpretación diferente.
El Gobierno deberá publicar normas complementarias para aclarar este aspecto. Hasta entonces, no existe una posición definitiva sobre cómo se declararán estas operaciones.
La nueva legislación proporcionará a Grecia su primer marco fiscal integral para las criptomonedas. En la Unión Europea no hay un tipo impositivo común para estas ganancias, por lo que cada país fija su propio tratamiento. Según Reuters, los tipos aplicados en los países europeos se sitúan aproximadamente entre el 8% y el 30%.
El impacto recaudatorio de la medida aún no se conoce. El Ministerio de Finanzas señala que muchos inversores griegos utilizan plataformas de negociación extranjeras, una circunstancia que dificulta calcular el tamaño del mercado nacional y anticipar cuánto ingresará el Estado con el nuevo impuesto.












