Peter Schiff ha vuelto a recomendar la venta de Bitcoin y sostiene que la criptomoneda se encuentra ante una señal de alarma decisiva. El economista estadounidense vincula su pronóstico con el resultado de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos y con la pérdida de impulso del mercado tras un breve repunte.
Schiff vuelve a cuestionar el valor de Bitcoin
Schiff, conocido por su defensa del oro y por sus críticas recurrentes a Bitcoin (BTC), considera que la burbuja de la criptomoneda está cerca de estallar definitivamente. Su argumento parte de una diferencia esencial entre ambos activos: mientras el oro tiene usos en la joyería, la electrónica y distintas actividades industriales, Bitcoin no cuenta con aplicaciones físicas equivalentes.
Desde su perspectiva, el valor de Bitcoin depende principalmente de que otros inversores estén dispuestos a pagar un precio más alto. Si ese interés se debilita, advierte, la cotización podría sufrir una caída pronunciada. El economista compara esta situación con el debate sobre una posible burbuja en torno a la inteligencia artificial, aunque establece una distinción: a su juicio, la IA sí genera valor económico real, algo que no atribuye a Bitcoin.
La tesis de Schiff es discutida por los defensores de la criptomoneda. Estos destacan que la emisión máxima está limitada a 21 millones de bitcoins y consideran que esa escasez puede convertirlo en una alternativa frente a las divisas tradicionales. También subrayan que la red permite enviar fondos a cualquier parte del mundo sin la intervención de un banco y facilita la custodia y transferencia autónoma de patrimonio.
El resultado electoral añade incertidumbre regulatoria
El análisis de Schiff también está ligado a la política estadounidense. El economista describe a Donald Trump como el “presidente de Bitcoin” y sostiene que los reveses políticos para el mandatario pueden traducirse en malas noticias para el mercado de las criptomonedas.
Según la fuente, los demócratas lograron la mayoría tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado en las elecciones de mitad de mandato. A partir de enero, Trump tendría que gobernar con un Congreso en el que su partido ya no conservaría la mayoría, una situación que podría complicar sus planes para el sector.
El nuevo equilibrio también daría a los demócratas una mayor capacidad para influir en la legislación sobre activos digitales. Entre las propuestas que estarían siendo estudiadas figuran una ampliación de las competencias de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) y una reducción del papel de la Comisión de Negociación de Futuros de Materias Primas (CFTC). Las negociaciones podrían incluir, además, requisitos más estrictos de protección al consumidor y medidas para evitar conflictos de intereses entre políticos. Estos planes todavía no son definitivos.
Bitcoin pierde el avance posterior a las elecciones
Bitcoin llegó a superar los 80.800 dólares después de las elecciones, pero el movimiento alcista duró poco. En el momento de redactar la información de referencia, cotizaba alrededor de 75.700 dólares, con lo que había borrado las ganancias acumuladas tras el proceso electoral.
La evolución de la criptomoneda se produjo en un entorno de presión para los activos tecnológicos. El Nasdaq avanzó un 1,1% el viernes después de la fuerte oleada de ventas del jueves, aunque terminó la semana con una caída del 3,4%. Nvidia repuntó un 2,8% y AMD ganó cerca de un 11%, pero los inversores siguen cuestionando si las enormes inversiones de las empresas tecnológicas en inteligencia artificial generarán beneficios suficientes.
Bitcoin suele moverse en la misma dirección que las acciones tecnológicas cuando aumenta la aversión al riesgo. En esos episodios, los inversores tienden a reducir su exposición a activos considerados más volátiles. El oro, que Schiff presenta como alternativa, también retrocedió alrededor de un 0,5%, hasta los 4.066 dólares por onza troy, después de haber avanzado el día anterior mientras Bitcoin y los valores tecnológicos sufrían presión.











