La industria neerlandesa de semiconductores facturó 45.600 millones de euros en el último ejercicio analizado, frente a los 21.300 millones registrados en 2019, según la Oficina Central de Estadística de Países Bajos (CBS). En seis años, los ingresos del sector se han más que duplicado, impulsados en buena medida por la demanda asociada al desarrollo de la inteligencia artificial y por el peso de ASML en la cadena mundial de los chips.
ASML concentra una parte relevante del crecimiento
El sector neerlandés de semiconductores incluye muchas más actividades que la fabricación física de chips. También forman parte de él las empresas que diseñan semiconductores y encargan su producción a terceros, así como los proveedores de maquinaria y equipos utilizados en las plantas de fabricación.
ASML es el principal exponente de esta última categoría. La compañía, con sede en Veldhoven, registró en 2025 unos ingresos récord de casi 33.000 millones de euros. Su negocio se ha visto favorecido por la expansión de la inteligencia artificial, que está llevando a las grandes tecnológicas a construir centros de datos y a demandar chips cada vez más potentes.
La empresa ocupa una posición singular en ese mercado porque es el único proveedor mundial de las máquinas de litografía más avanzadas. Estos equipos permiten a los fabricantes producir semiconductores de última generación, lo que sitúa a ASML en un punto estratégico de la cadena de suministro.
El crecimiento, sin embargo, no procede únicamente de las compañías que ya operaban en el sector. Algunas empresas neerlandesas han orientado una parte mayor de su actividad hacia el negocio de los chips. En cambio, la contribución de los nuevos actores ha sido más limitada: desde 2019, las empresas incorporadas al sector aportaron alrededor de 400 millones de euros adicionales de facturación.
Más empleo, aunque a un ritmo menor
La expansión también se ha reflejado en el mercado laboral. El número de personas empleadas en la industria neerlandesa de semiconductores pasó de algo más de 23.000 en 2019 a más de 43.000 en el último ejercicio, según el CBS.
Las nuevas empresas del sector generaron casi 2.000 puestos de trabajo adicionales. Aun así, el ritmo de creación de empleo empieza a moderarse. Durante el último año se incorporaron algo más de mil trabajadores, el incremento anual más reducido de los últimos ejercicios.
La evolución tampoco es uniforme entre todas las compañías. ASML anunció anteriormente la eliminación de 1.700 puestos de trabajo pese a haber alcanzado una facturación récord. La empresa explicó que algunas áreas de la organización se habían vuelto demasiado rígidas.
Junto a ASML, el ecosistema neerlandés cuenta con otros grupos relevantes, como el fabricante de chips NXP y la empresa de maquinaria ASM. Esta última alcanzó en el trimestre pasado una facturación récord de más de 1.000 millones de euros.
Un sector estratégico para Países Bajos
El Gobierno neerlandés trata de reforzar la posición del país en una industria considerada esencial para la economía y para la cadena tecnológica global. El Ejecutivo decidió el año pasado destinar 230 millones de euros al sector de los chips.
Los semiconductores son componentes fundamentales en productos como los teléfonos inteligentes, los electrodomésticos, los vehículos eléctricos y los centros de datos. La combinación de esa demanda transversal y del auge de la inteligencia artificial ha elevado la relevancia de Países Bajos, aunque el crecimiento de la facturación y del empleo convive con ajustes en algunas empresas y con una menor aceleración de las contrataciones.










