Coinbase y Better Mortgage han lanzado en Estados Unidos una hipoteca respaldada por Bitcoin que permite utilizar BTC como garantía para financiar la entrada de una vivienda sin vender las monedas. El producto está disponible para el público general desde el miércoles y combina una hipoteca convencional con un segundo préstamo garantizado por criptomonedas.
El requisito principal es exigente: el comprador debe pignorar Bitcoin por un valor equivalente, como mínimo, al 250% del préstamo destinado a la entrada. En una vivienda nueva con un precio mediano de unos 400.000 dólares y una entrada del 20%, el comprador necesitaría financiar 80.000 dólares y aportar otros 200.000 dólares en BTC como garantía.
Dos préstamos y una única cuota mensual
La estructura se apoya en dos piezas. Better Mortgage concede la hipoteca estadounidense convencional, mientras Coinbase participa en un segundo préstamo respaldado por Bitcoin. El préstamo principal se ajusta a las normas de Fannie Mae, la entidad de financiación hipotecaria respaldada por el Gobierno estadounidense.
Ambos préstamos aplican el mismo tipo de interés y el cliente los devuelve mediante una sola cuota mensual. Los bitcoins quedan depositados en una cuenta de custodia de Better en Coinbase Prime. La garantía solo se libera cuando el préstamo se amortiza o se refinancia.
El diseño busca resolver uno de los obstáculos habituales para los compradores de vivienda en Estados Unidos: reunir el dinero de la entrada. El año pasado, la aportación mediana fue del 19% del precio de compra y del 10% entre los compradores primerizos. Fannie Mae no suele aceptar préstamos personales ni deuda de tarjetas como fuente de esos fondos, pero sí contempla un préstamo garantizado por un activo que el comprador ya posee. En ese punto encaja el Bitcoin pignorado.
Sin llamadas de margen por la caída del Bitcoin
La volatilidad de BTC es el principal riesgo de este tipo de operaciones. El colchón del 250% pretende absorber una parte de las posibles caídas del activo. En los préstamos convencionales respaldados por criptomonedas, una depreciación excesiva puede activar una llamada de margen: el prestatario debe aportar más garantías o se expone a la liquidación de sus monedas.
Según Coinbase, ese mecanismo no se aplica a esta hipoteca. Una caída del precio del Bitcoin no modifica las condiciones del préstamo ni obliga al cliente a entregar más garantías. Better solo puede vender los activos pignorados si el titular acumula 60 días de retraso en los pagos. El riesgo queda así ligado al cumplimiento de la cuota mensual, no a los movimientos diarios de la criptomoneda.
Ziggy Jonsson, director tecnológico de Better Mortgage, relaciona el lanzamiento con las dificultades del mercado inmobiliario estadounidense. “En 2025, los tipos altos, los precios récord de la vivienda y la escasez de oferta elevaron a 40 años la edad mediana del primer comprador”, afirma.
Interés inicial, aunque con un mercado todavía pequeño
La demanda previa apunta a un interés relevante entre los usuarios de Coinbase. De la lista de espera abierta en junio, el 76% de los inscritos ya era miembro de Coinbase One y el 60% esperaba comprar una vivienda en un plazo de seis meses. En conjunto, ese grupo representaba más de 260 millones de dólares en volumen de préstamos previsto.
Los suscriptores de Coinbase One recibirán además una devolución del 1% del valor de la hipoteca, con un límite de 10.000 dólares, para cubrir los gastos de formalización. Better sostiene que el 41% de sus clientes aprobados tiene ingresos suficientes para afrontar una vivienda, pero no dispone del ahorro necesario para la entrada.
El lanzamiento llega después de que la Agencia Federal de Financiación de la Vivienda ordenara en junio de 2025 a Fannie Mae y Freddie Mac considerar las criptomonedas depositadas en plataformas reguladas al evaluar el riesgo hipotecario. Aun así, el mercado sigue siendo reducido. Ledn, otro prestamista especializado en operaciones con Bitcoin, estima que el sector podría crecer desde los 3.000 millones de dólares actuales hasta 1 billón en diez años.











